27 Agosto 2003 Seguir en 
Buenos Aires.- Un empleado bancario en cuya casa de la localidad de Carapachay se encontraron decenas de armas y unas 30 mil municiones -entre ellas, de ametralladora antiaérea-, seguirá preso, mientras que la Justicia ordenó un nuevo procedimiento en su vivienda y secuestró más armas y elementos para recargar proyectiles.
El juez federal Roberto Markevich rechazó el pedido de excarcelación solicitado ayer por el abogado defensor del empleado, por lo que quedó acusado de los delitos de acopio de armas y munición de guerra y tenencia de explosivos. Podría ser condenado a 10 años de prisión. Ahora, la Justicia investiga si las armas, municiones y pólvora secuestradas fueron obtenidas del polígono de tiro particular de la base militar de Campo de Mayo o si el arsenal provenía del mismo Ejército.
Lo que se intenta determinar mediante diversas diligencias es si el acusado tenía en su poder material bélico de uso prohibido por la legislación nacional.
Si bien algunas de las 26 armas que se encontraron en su casa estaban registradas a su nombre, ni los 70 kilos de pólvora ni las municiones de ametralladoras antiaéreas, halladas entre otras 30 mil de distintos calibres, podían estar en manos de un civil, ya que son de exclusivo uso militar.
El procedimiento que derivó en el hallazgo del arsenal se realizó tras una denuncia efectuada por la esposa del bancario por malos tratos contra ella y sus tres hijos menores de 10 años y por amenazas. Incluso, obligaba a sus pequeños hijos a recargar balas. El bancario enfrenta ahora tres causas penales: una por el arsenal hallado en su poder; otra, por las amenazas contra su esposa, investigada por el fiscal de San Isidro, Martín Mateo; y la tercera, por el maltrato contra sus hijos, a cargo de la jueza de menores Mirta Ravena Godoy. (Télam)
El juez federal Roberto Markevich rechazó el pedido de excarcelación solicitado ayer por el abogado defensor del empleado, por lo que quedó acusado de los delitos de acopio de armas y munición de guerra y tenencia de explosivos. Podría ser condenado a 10 años de prisión. Ahora, la Justicia investiga si las armas, municiones y pólvora secuestradas fueron obtenidas del polígono de tiro particular de la base militar de Campo de Mayo o si el arsenal provenía del mismo Ejército.
Lo que se intenta determinar mediante diversas diligencias es si el acusado tenía en su poder material bélico de uso prohibido por la legislación nacional.
Si bien algunas de las 26 armas que se encontraron en su casa estaban registradas a su nombre, ni los 70 kilos de pólvora ni las municiones de ametralladoras antiaéreas, halladas entre otras 30 mil de distintos calibres, podían estar en manos de un civil, ya que son de exclusivo uso militar.
El procedimiento que derivó en el hallazgo del arsenal se realizó tras una denuncia efectuada por la esposa del bancario por malos tratos contra ella y sus tres hijos menores de 10 años y por amenazas. Incluso, obligaba a sus pequeños hijos a recargar balas. El bancario enfrenta ahora tres causas penales: una por el arsenal hallado en su poder; otra, por las amenazas contra su esposa, investigada por el fiscal de San Isidro, Martín Mateo; y la tercera, por el maltrato contra sus hijos, a cargo de la jueza de menores Mirta Ravena Godoy. (Télam)
Lo más popular







