BUENOS AIRES.- Alberto Fernández fue un puntal del kirchnerismo en sus primeros años de gobierno, cuando decidía, con Néstor Kirchner, los destinos del país. Hoy está alejado del oficialismo, pero se sigue considerando un kirchnerista "de la primera hora" y, aunque con Cristina Fernández tiene cada vez más diferencias, considera que el descontento que se expresa en cacerolazos "no tiene razón de ser".
En una entrevista que concedió al diario "La Nación", el jefe de Gabinete contó que regresará a la vida política, con el lanzamiento de Parte (Partido del Trabajo y la Equidad) una nueva fuerza que, según define, estará ubicada "entre la Argentina idílica del oficialismo y la caótica de la oposición".
"Los cacerolazos no tienen razón de ser. Me parece que sólo en una situación extrema el cacerolazo se explica, y el país no está viviendo esa situación. Podemos discutir que la Presidenta no le presta atención a la inflación, que el dólar esta maltratado, que no es bueno el cierre a la importación, pero no podemos decir que estamos en una situación crítica. Allí me parece que hay un error en el modo de expresar el descontento, porque plantean el mismo escenario que en el 2001, pero no es el mismo estado crítico. Que hay problemas para quejarse, los hay, y Cristina debe atender esas quejas también", apuntó Fernández.
Respecto de las restricciones a la compra de dólares, aseguró que Néstor Kirchner hubiera tomado un camino distinto que el de su esposa. "Estoy seguro que no hubiera sido la medida de Kirchner ni el cepo, ni las restricciones porque para Néstor era un tema central el dólar y el tipo de cambio. El dólar tenía que estar caro para darle convertibilidad a la argentina. Con Néstor siempre tratamos de cuidar que la Argentina no caiga en un proceso inflacionario. Nosotros acumulamos muchísimas reservas. Cristina gastó mucho de ese dinero y nunca atendió el problema inflacionario", indicó. (Especial)
En una entrevista que concedió al diario "La Nación", el jefe de Gabinete contó que regresará a la vida política, con el lanzamiento de Parte (Partido del Trabajo y la Equidad) una nueva fuerza que, según define, estará ubicada "entre la Argentina idílica del oficialismo y la caótica de la oposición".
"Los cacerolazos no tienen razón de ser. Me parece que sólo en una situación extrema el cacerolazo se explica, y el país no está viviendo esa situación. Podemos discutir que la Presidenta no le presta atención a la inflación, que el dólar esta maltratado, que no es bueno el cierre a la importación, pero no podemos decir que estamos en una situación crítica. Allí me parece que hay un error en el modo de expresar el descontento, porque plantean el mismo escenario que en el 2001, pero no es el mismo estado crítico. Que hay problemas para quejarse, los hay, y Cristina debe atender esas quejas también", apuntó Fernández.
Respecto de las restricciones a la compra de dólares, aseguró que Néstor Kirchner hubiera tomado un camino distinto que el de su esposa. "Estoy seguro que no hubiera sido la medida de Kirchner ni el cepo, ni las restricciones porque para Néstor era un tema central el dólar y el tipo de cambio. El dólar tenía que estar caro para darle convertibilidad a la argentina. Con Néstor siempre tratamos de cuidar que la Argentina no caiga en un proceso inflacionario. Nosotros acumulamos muchísimas reservas. Cristina gastó mucho de ese dinero y nunca atendió el problema inflacionario", indicó. (Especial)







