Lugo cambió a un ministro y al jefe policial

Un informe sobre la balacera que causó entre 15 y 17 muertos se conocerá en este mes

COSTO POLÍTICO. El presidente Lugo separó del cargo al ex ministro Filizzola. REUTERS
COSTO POLÍTICO. El presidente Lugo separó del cargo al ex ministro Filizzola. REUTERS
17 Junio 2012
ASUNCIÓN.- El informe final y completo del enfrentamiento entre policías y campesinos ocurrido el viernes en un predio rural del noreste de Paraguay, en el que murieron entre 15 y 17 personas, estará listo en una o dos semanas. El fiscal a cargo de la investigación, Marcos Alcaraz, confirmó ayer que eran nueve los campesinos muertos, y adelantó que un equipo multidisciplinario de magistrados, médicos forenses y expertos en balística está trabajando en la causa y analizó los cuerpos de las víctimas.

Alcaraz señaló que quienes dispararon contra la Policía lo hicieron desde un plano superior a sus víctimas, mientras que los efectivos lo hicieron en una posición horizontal o de abajo hacia arriba. "Las heridas que sufrieron los agentes fueron, en su mayoría, en cabeza, cuello y parte superior del tórax", informaron los expertos. Los disparos policiales contra los ocupantes de los predios fueron hechos a mediana y corta distancia pero "en ningún caso a quemarropa", afirmó el fiscal, con lo que descartó, indirectamente, la versión de que hubo ejecución de civiles.

"Es necesario reconstruir toda la historia de cómo ocurrieron los hechos; hay que ser cautos y objetivos y no se pueden hacer especulaciones", sostuvo el investigador.

Por su parte, el presidente, Fernando Lugo, nombró a Arnaldo Sanabria nuevo jefe de la Policía Nacional en sustitución de Paulino Rojas, relevado tras los enfrentamientos. El flamante funcionario calificó de "trágico" el momento que atraviesa el país, y comprometió su esfuerzo para "luchar codo a codo en busca del bienestar ciudadano y contra los asesinos que enlutaron a decenas de familias paraguayas".

Rojas se despidió con un agradecimiento a Lugo y palabras de "respeto y admiración al valor de los mártires" policiales que cayeron en la balacera en la zona de Curuguaty, en el departamento paraguayo de Canindeyú, a 250 kilómetros de la capital.

Antes había asumido el nuevo ministro del Interior, Rubén Candia Amarilla, quien fue fiscal general del Estado, en reemplazo de Carlos Filizzola, quien renunció ante los choques armados. Tanto Rojas como Filizzola fueron señalados como responsables de la tragedia, por la mayoría opositora en el Congreso, que había impulsado un juicio político contra el ex responsable de la cartera política y puso en riesgo la estabilidad institucional del país.

Se especula sobre la posible responsabilidad del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en los incidentes, un grupo guerrillero que opera en varias regiones, pero las autoridades aseguraron no tener evidencias al respecto. (DPA-AFP)

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