17 Junio 2012 Seguir en 
EL CAIRO.- La segunda ronda de las elecciones presidenciales en Egipto comenzó ayer en medio de altas temperaturas y descontento popular. Unos 52 millones de ciudadanos deben elegir entre dos candidatos: el ex primer ministro Ahmed Shafiq, y Mohammed Mursi, de los Hermanos Musulmanes.
El primero de los dos días de votación, que sigue hoy, transcurrió en forma pacífica y ordenada, pero con un evidente menor interés que en la primera vuelta de mayo. Muchos egipcios anunciaron que no irán a las urnas, en rechazo tanto a Shafiq, considerado representante del régimen dictatorial del derrocado Hosni Mubarak, como a Mursi, ante el temor de que el país se convierta en un Estado islámico.
En paralelo a la votación, el Gobierno militar comunicó que el Poder Legislativo estaba disuelto en cumplimiento del fallo judicial que anuló las elecciones parlamentarias. La decisión fue rechazada por los Hermanos Musulmanes, cuyo partido tiene más de la mitad de las bancas, y pidió la realización de un referendo "libre y transparente" sobre el tema. (DPA-AFP)
El primero de los dos días de votación, que sigue hoy, transcurrió en forma pacífica y ordenada, pero con un evidente menor interés que en la primera vuelta de mayo. Muchos egipcios anunciaron que no irán a las urnas, en rechazo tanto a Shafiq, considerado representante del régimen dictatorial del derrocado Hosni Mubarak, como a Mursi, ante el temor de que el país se convierta en un Estado islámico.
En paralelo a la votación, el Gobierno militar comunicó que el Poder Legislativo estaba disuelto en cumplimiento del fallo judicial que anuló las elecciones parlamentarias. La decisión fue rechazada por los Hermanos Musulmanes, cuyo partido tiene más de la mitad de las bancas, y pidió la realización de un referendo "libre y transparente" sobre el tema. (DPA-AFP)







