16 Junio 2012 Seguir en 
PARÍS.- Dos sondeos confirmaron que los socialistas del presidente francés, François Hollande, ganarían el control del Parlamento en la elección de mañana, lo que le daría al nuevo Gobierno un amplio poder para confrontar la crisis de deuda en Europa.
Las encuestas realizadas por las empresas Ipsos y OpinionWay coincidieron en que el bloque oficialista del socialismo obtendría más de los 289 escaños necesarios para controlar la Asamblea Nacional de 577 miembros, sin depender de la línea dura de la extrema izquierda radical contraria al euro (el Frente de Izquierda consagraría a 12 o 13 parlamentarios), ni de su opción preferida para una coalición, los Verdes (se proyecta que obtendrían entre 14 y 20 sillas).
Sumando todos los escaños posibles en este arco ideológico, se alcanzarían unas 313 bancas, cifra cómoda para controlar el Parlamento, una vez finalizada la segunda vuelta.
El Instituto Ipsos arroja que la Unión por un Movimiento Popular (UMP), del ex presidente Nicolas Sarkozy, afrontaría una profunda debacle, con entre 192 y 226 lugares entre su partido y sus aliados. OpinionWay lo ubica entre las 200 y las 230 bancas.
Al partido extremista de derecha, Frente Nacional, se le atribuyen en los relevamientos, como máximo tres diputados, debido al sistema electoral que existe en el país, que determina que por cada distrito electoral sólo obtiene mandato el candidato que obtiene la mayoría de los votos.
Pedidos de apoyo
Aun con ventaja en las encuestas, los pesos pesados del socialismo apelaron a los votantes al cierre de la campaña y les pidieron que concurran masivamente a las urnas con el fin de obtener el dominio de la Cámara Baja por primera vez en una década.
El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, instó a los franceses a protagonizar la victoria más clara posible, incluida una batalla de alto perfil en la que la ex pareja de Hollande, Ségolène Royal, podría perder su candidatura a una banca en manos de un rival de la misma ideología, pero separado del Partido Socialista, Olivier Farloni.
El ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, a su vez, habló de una amenaza de caos para Francia y Europa si, a pesar de lo que muestran las encuestas, la derecha gana poder en el Parlamento y obliga a Hollande a cinco años de cohabitación. "Eso sería totalmente inmanejable. Llamo a un voto que traiga coherencia y no confusión", pidió.
Hollande, el primer líder socialista en 17 años, enfrenta la enorme tarea de reactivar la economía, reducir la deuda pública y revertir la resistencia alemana a su llamado a suavizar las draconianas medidas de austeridad en la región con un plan de crecimiento. (Reuters-DPA)
Las encuestas realizadas por las empresas Ipsos y OpinionWay coincidieron en que el bloque oficialista del socialismo obtendría más de los 289 escaños necesarios para controlar la Asamblea Nacional de 577 miembros, sin depender de la línea dura de la extrema izquierda radical contraria al euro (el Frente de Izquierda consagraría a 12 o 13 parlamentarios), ni de su opción preferida para una coalición, los Verdes (se proyecta que obtendrían entre 14 y 20 sillas).
Sumando todos los escaños posibles en este arco ideológico, se alcanzarían unas 313 bancas, cifra cómoda para controlar el Parlamento, una vez finalizada la segunda vuelta.
El Instituto Ipsos arroja que la Unión por un Movimiento Popular (UMP), del ex presidente Nicolas Sarkozy, afrontaría una profunda debacle, con entre 192 y 226 lugares entre su partido y sus aliados. OpinionWay lo ubica entre las 200 y las 230 bancas.
Al partido extremista de derecha, Frente Nacional, se le atribuyen en los relevamientos, como máximo tres diputados, debido al sistema electoral que existe en el país, que determina que por cada distrito electoral sólo obtiene mandato el candidato que obtiene la mayoría de los votos.
Pedidos de apoyo
Aun con ventaja en las encuestas, los pesos pesados del socialismo apelaron a los votantes al cierre de la campaña y les pidieron que concurran masivamente a las urnas con el fin de obtener el dominio de la Cámara Baja por primera vez en una década.
El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, instó a los franceses a protagonizar la victoria más clara posible, incluida una batalla de alto perfil en la que la ex pareja de Hollande, Ségolène Royal, podría perder su candidatura a una banca en manos de un rival de la misma ideología, pero separado del Partido Socialista, Olivier Farloni.
El ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, a su vez, habló de una amenaza de caos para Francia y Europa si, a pesar de lo que muestran las encuestas, la derecha gana poder en el Parlamento y obliga a Hollande a cinco años de cohabitación. "Eso sería totalmente inmanejable. Llamo a un voto que traiga coherencia y no confusión", pidió.
Hollande, el primer líder socialista en 17 años, enfrenta la enorme tarea de reactivar la economía, reducir la deuda pública y revertir la resistencia alemana a su llamado a suavizar las draconianas medidas de austeridad en la región con un plan de crecimiento. (Reuters-DPA)







