16 Junio 2012 Seguir en 
WASHINGTON.- Alrededor de 800.000 inmigrantes ilegales jóvenes que viajaron a Estados Unidos cuando eran niños no serán deportados bajo un nuevo reglamento anunciado por el Gobierno de Barack Obama, que podría impulsar el apoyo de votantes hispanos para el mandatario demócrata en un año electoral.
La secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, indicó que las personas de hasta 30 años que ingresaron a los Estados Unidos de niños y no implican un riesgo para la seguridad nacional podrían obtener permiso para permanecer en el país y postularse para recibir visa de trabajo. La política fue anunciada una semana antes de que Obama, que buscará la reelección el 6 de noviembre, ofrezca un discurso ante la Asociación Nacional de Latinos Electos y Funcionarios Designados en Florida. Su rival republicano en los comicios, Mitt Romney, tiene previsto dirigirse al mismo grupo la semana entrante.
Obama, afirmó que la decisión de su gobierno de suspender la deportación de jóvenes indocumentados es lo "correcto" y retó al Congreso dominado por la oposición republicana a aprobar de una vez leyes migratorias que estén a la altura de lo que el país necesita.
"Pónganse en su lugar: imaginen que han hecho lo correcto toda su vida, han estudiado duro, trabajado duro, incluso quizás se han graduado entre los mejores de su clase y de pronto tienen que afrontar la amenaza de deportación a un país del que no conocen nada, con una lengua que quizás ni siquiera hablan", agregó. Evitar su deportación "es lo correcto", reiteró en varias ocasiones, al igual que su argumento de que no tiene sentido perder a una juventud bien preparada y trabajadora como este sector a beneficiarse, el de menores de 30 años que son buenos en los estudios o sirvieron en las fuerzas armadas. Aunque los sondeos muestran que Obama mantiene un apoyo abrumador de los hispanos, la relación con la minoría de mayor crecimiento se ha vuelto tirante por la agresiva deportación de inmigrantes ilegales.
Existen entre uno y dos millones de inmigrantes ilegales que viven en EEUU tras haber llegado cuando eran niños, pero el nuevo reglamento afectaría unas 800.000 personas. Los demócratas en el Congreso elogiaron la decisión de Obama, pero aseguran que aún es necesario aprobar leyes para proteger de forma permanente a estos inmigrantes. "Necesitamos una ley. Pero hasta que no aprobemos esa ley, éste es un momento humanitario histórico", afirmó el senador Richard Durbin. Para quedar protegido por la nueva medida una persona debe haber llegado a Estados Unidos con menos de 16 años y residido en el país por cinco años seguidos. Además, debe estar estudiando, haberse graduado de la escuela secundaria o haber recibido la baja honorable del Ejército, y no tener condenas ni registro de delitos. El republicano Lamar Smith, presidente de la Comisión Judicial del Congreso, la decisión de Obama tendría "horribles consecuencias" para los desempleados estadounidenses que buscan trabajo. (Reuter-DPA)
La secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, indicó que las personas de hasta 30 años que ingresaron a los Estados Unidos de niños y no implican un riesgo para la seguridad nacional podrían obtener permiso para permanecer en el país y postularse para recibir visa de trabajo. La política fue anunciada una semana antes de que Obama, que buscará la reelección el 6 de noviembre, ofrezca un discurso ante la Asociación Nacional de Latinos Electos y Funcionarios Designados en Florida. Su rival republicano en los comicios, Mitt Romney, tiene previsto dirigirse al mismo grupo la semana entrante.
Obama, afirmó que la decisión de su gobierno de suspender la deportación de jóvenes indocumentados es lo "correcto" y retó al Congreso dominado por la oposición republicana a aprobar de una vez leyes migratorias que estén a la altura de lo que el país necesita.
"Pónganse en su lugar: imaginen que han hecho lo correcto toda su vida, han estudiado duro, trabajado duro, incluso quizás se han graduado entre los mejores de su clase y de pronto tienen que afrontar la amenaza de deportación a un país del que no conocen nada, con una lengua que quizás ni siquiera hablan", agregó. Evitar su deportación "es lo correcto", reiteró en varias ocasiones, al igual que su argumento de que no tiene sentido perder a una juventud bien preparada y trabajadora como este sector a beneficiarse, el de menores de 30 años que son buenos en los estudios o sirvieron en las fuerzas armadas. Aunque los sondeos muestran que Obama mantiene un apoyo abrumador de los hispanos, la relación con la minoría de mayor crecimiento se ha vuelto tirante por la agresiva deportación de inmigrantes ilegales.
Existen entre uno y dos millones de inmigrantes ilegales que viven en EEUU tras haber llegado cuando eran niños, pero el nuevo reglamento afectaría unas 800.000 personas. Los demócratas en el Congreso elogiaron la decisión de Obama, pero aseguran que aún es necesario aprobar leyes para proteger de forma permanente a estos inmigrantes. "Necesitamos una ley. Pero hasta que no aprobemos esa ley, éste es un momento humanitario histórico", afirmó el senador Richard Durbin. Para quedar protegido por la nueva medida una persona debe haber llegado a Estados Unidos con menos de 16 años y residido en el país por cinco años seguidos. Además, debe estar estudiando, haberse graduado de la escuela secundaria o haber recibido la baja honorable del Ejército, y no tener condenas ni registro de delitos. El republicano Lamar Smith, presidente de la Comisión Judicial del Congreso, la decisión de Obama tendría "horribles consecuencias" para los desempleados estadounidenses que buscan trabajo. (Reuter-DPA)







