La crisis europea se agrava por la falta de transparencia de los Gobiernos
Transparencia Internacional alerta sobre la relación entre los altos niveles de corrupción y los problemas fiscales. La situación es más delicada en Grecia, Italia, España y Portugal. No hay normas contra los lobbys. El peligro de privatizar
07 Junio 2012 Seguir en 
BRUSELAS.- La corrupción y la falta de transparencia en la toma de decisiones y en el financiamiento de los partidos políticos en Europa, sobre todo en los países del sur (Grecia, Italia, Portugal y España), agravan la crisis que vive el continente, según un informe de la organización no gubernamental Transparencia Internacional (TI), conocido ayer. Por el contrario, Dinamarca, Noruega y Suecia son los mejor protegidos contra esas prácticas.
La corrupción le cuesta a la Unión Europea (UE) 120.000 millones de euros al año (casi U$S 150.000), según el Consejo de Europa. Muchos analistas creen que la cifra es más alta. Tres de cada cuatro europeos consultados para la encuesta Eurobarómetro la consideran un grave problema creciente; y la Comisión Europea la ha descripto como "una enfermedad que destruye un país desde dentro".
Conclusiones lapidarias
"Las relaciones entre la corrupción y la crisis financiera y fiscal en curso no se pueden seguir ignorando. En esos países, la corrupción consiste, con frecuencia, en prácticas legales pero poco éticas, resultado de normas de cabildeo (lobby) opacas, tráfico de influencias y relaciones demasiado estrechas entre el sector público y el privado", denunció la ONG en el documento
Dinero, poder y política: los riesgos de la corrupción en Europa
.
El estudio abarcó 25 países de la región, de los cuales en 20 existen obstáculos para acceder a la información pública; en 19 no hay normas para regular las actividades de cabildeo; en 17 se carece de un código de conducta para los parlamentarios; en 11, la declaración pública de bienes e intereses de legisladores y funcionarios no es completa, y sólo en 10 se prohíbe completamente el financiamiento no declarado de los partidos políticos y de las campañas electorales.
Las instituciones menos efectivas en la lucha contra sobornos, desvíos de fondos y comportamientos inadecuados son los partidos, las empresas y la función pública, según el informe, que agrega que muchos Gobiernos no informan adecuadamente sobre sus finanzas y los contratos públicos. Se aclara que hay sistemas jurídicos sólidos y bien desarrollados, pero que sólo dos países protegen eficazmente de amenazas a las personas que denuncian corrupción en la Justicia.
"El número de instituciones que caracterizan una democracia y que permiten a un país luchar contra la corrupción son más débiles de lo que creemos", explicó el director de la ONG, Cobus de Swardt. "Europa necesita una cultura política de transparencia para salir de la crisis económica", añadió.
El director de investigación de TI, Finn Heinrich, sostuvo a su vez: "los países con débiles salvaguardas anticorrupción son a menudo lo que tienen más problemas con su deuda pública; las instituciones auditoras son débiles y a menudo no son independientes del Gobierno, lo que significa que sus responsables saben que pueden salir del paso haciendo las cosas a medias".
Las privatizaciones son terreno fértil para traspasar fondos a manos privadas. TI advirtió que esos programas portugueses y griegos podrían estar en peligro. "Los Gobiernos pueden no obtener tanto dinero como deberían porque algunas personas próximas a los responsables privados se benefician, en lugar de la ciudadanía", dijo Heinrich, quien se quejó de la estrecha interrelación entre las élites política y empresarial. (AFP-Reuters)
La corrupción le cuesta a la Unión Europea (UE) 120.000 millones de euros al año (casi U$S 150.000), según el Consejo de Europa. Muchos analistas creen que la cifra es más alta. Tres de cada cuatro europeos consultados para la encuesta Eurobarómetro la consideran un grave problema creciente; y la Comisión Europea la ha descripto como "una enfermedad que destruye un país desde dentro".
Conclusiones lapidarias
"Las relaciones entre la corrupción y la crisis financiera y fiscal en curso no se pueden seguir ignorando. En esos países, la corrupción consiste, con frecuencia, en prácticas legales pero poco éticas, resultado de normas de cabildeo (lobby) opacas, tráfico de influencias y relaciones demasiado estrechas entre el sector público y el privado", denunció la ONG en el documento
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El estudio abarcó 25 países de la región, de los cuales en 20 existen obstáculos para acceder a la información pública; en 19 no hay normas para regular las actividades de cabildeo; en 17 se carece de un código de conducta para los parlamentarios; en 11, la declaración pública de bienes e intereses de legisladores y funcionarios no es completa, y sólo en 10 se prohíbe completamente el financiamiento no declarado de los partidos políticos y de las campañas electorales.
Las instituciones menos efectivas en la lucha contra sobornos, desvíos de fondos y comportamientos inadecuados son los partidos, las empresas y la función pública, según el informe, que agrega que muchos Gobiernos no informan adecuadamente sobre sus finanzas y los contratos públicos. Se aclara que hay sistemas jurídicos sólidos y bien desarrollados, pero que sólo dos países protegen eficazmente de amenazas a las personas que denuncian corrupción en la Justicia.
"El número de instituciones que caracterizan una democracia y que permiten a un país luchar contra la corrupción son más débiles de lo que creemos", explicó el director de la ONG, Cobus de Swardt. "Europa necesita una cultura política de transparencia para salir de la crisis económica", añadió.
El director de investigación de TI, Finn Heinrich, sostuvo a su vez: "los países con débiles salvaguardas anticorrupción son a menudo lo que tienen más problemas con su deuda pública; las instituciones auditoras son débiles y a menudo no son independientes del Gobierno, lo que significa que sus responsables saben que pueden salir del paso haciendo las cosas a medias".
Las privatizaciones son terreno fértil para traspasar fondos a manos privadas. TI advirtió que esos programas portugueses y griegos podrían estar en peligro. "Los Gobiernos pueden no obtener tanto dinero como deberían porque algunas personas próximas a los responsables privados se benefician, en lugar de la ciudadanía", dijo Heinrich, quien se quejó de la estrecha interrelación entre las élites política y empresarial. (AFP-Reuters)







