19 Mayo 2012 Seguir en 
WASHINGTON.- La crisis de la deuda pública domina los debates del Grupo de los Ocho (G8), que sesiona desde anoche y hasta hoy en Estados Unidos, donde un Barack Obama que piensa en su reelección, alentará a los mandatarios europeos a esforzarse más para volver a crecer, con estímulos fiscales. En ese discurso, coincide con el flamante presidente de Francia, el socialista François Hollande, a quien recibió en la Casa Blanca horas antes del plenario y hablaron sobre Afganistán.
El encuentro de los siete países más industrializados (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Japón, Canadá, Italia y Alemania) y Rusia, estará centrado en buena parte en la crisis de la eurozona, en momentos en que Grecia se encuentra en plena debacle política y económica y en que países como España y la propia Italia generan cada vez más dudas.
En las conversaciones se confrontarán las posiciones de Hollande, de combatir la política pública basada en los recortes y el ahorro fiscal, y de la canciller germana Ángela Merkel, que preconiza la austeridad extrema. El gran ausente será el presidente ruso, Vladimir Putin, quien envió al actual primer ministro, Dmitri Medvedev, por los roces sobre la crisis siria.
Los cónclaves continuarán mañana (sin Rusia) con la cumbre de la OTAN, de la que participarán unos 60 mandatarios de países miembro e invitados; y el miércoles en Bélgica, con un plenario de jefes de Estado de la Unión Europea. (AFP-DPA)
temas en debate
Las preocupaciones oficiales
Las sucesivas cumbres del G8, de la OTAN (ambas en Estados Unidos) y de la Unión Europea, en la sede del organismo en Bélgica,
tienen un listado de temas comunes, que es encabezado por la crisis económica, la que va desde el complicado sostenimiento de la eurozona (con Grecia a punto de desplomarse) hasta el financiamiento a la operación militar internacional en Afganistán, que concluirá en 2014 con el retiro de tropas, pero que obliga a solventar la seguridad afgana posterior por varios años. En la agenda figuran la estrategia norteamericana de defensa inteligente, que implica una estrecha cooperación de los aliados ante los menores recursos con que cuentan (uso común de munición, el retiro de minas, los programas médicos, y la vigilancia mediante aviones no tripulados), y también el despliegue del escudo antimisiles en Europa hasta 2020, resistido fuertemente por Rusia. La grave situación en Siria estará en todos los debates, así como la relación con Irán y con Corea del Norte. (Especial-DPA)
una agenda diferente
planteos de grupos críticos
Los grupos que critican las cumbres del G8 y de la OTAN coinciden en una máxima: "no piensen solo en sí mismos, sino en el resto del mundo". Entre los sectores movilizados está Ocupar Chicago (donde sesionará la OTAN), brazo local del movimiento global de indignados que está en más de 80 países, que quiere realizar una gran marcha mañana. Algunos referentes de las ONGs se reunirán con los mandatarios para plantear una agenda alternativa, que se centra en los problemas de alimentación en el África (donde la sequía y la hambruna matan a miles de personas); el aumento especulativo de precios de materias primas y alimentos; la pobreza estructural y la falta de los aportes comprometidos por el propio G8 en 2009 (U$S 22.000 millones) para la agricultura de subsistencia. También se reclamará la lucha contra los paraísos fiscales; que las transacciones financieras paguen impuestos, y que se proteja el medio ambiente con el combate al cambio climático y al calentamiento global. (DPA)
El encuentro de los siete países más industrializados (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Japón, Canadá, Italia y Alemania) y Rusia, estará centrado en buena parte en la crisis de la eurozona, en momentos en que Grecia se encuentra en plena debacle política y económica y en que países como España y la propia Italia generan cada vez más dudas.
En las conversaciones se confrontarán las posiciones de Hollande, de combatir la política pública basada en los recortes y el ahorro fiscal, y de la canciller germana Ángela Merkel, que preconiza la austeridad extrema. El gran ausente será el presidente ruso, Vladimir Putin, quien envió al actual primer ministro, Dmitri Medvedev, por los roces sobre la crisis siria.
Los cónclaves continuarán mañana (sin Rusia) con la cumbre de la OTAN, de la que participarán unos 60 mandatarios de países miembro e invitados; y el miércoles en Bélgica, con un plenario de jefes de Estado de la Unión Europea. (AFP-DPA)
temas en debate
Las preocupaciones oficiales
Las sucesivas cumbres del G8, de la OTAN (ambas en Estados Unidos) y de la Unión Europea, en la sede del organismo en Bélgica,
tienen un listado de temas comunes, que es encabezado por la crisis económica, la que va desde el complicado sostenimiento de la eurozona (con Grecia a punto de desplomarse) hasta el financiamiento a la operación militar internacional en Afganistán, que concluirá en 2014 con el retiro de tropas, pero que obliga a solventar la seguridad afgana posterior por varios años. En la agenda figuran la estrategia norteamericana de defensa inteligente, que implica una estrecha cooperación de los aliados ante los menores recursos con que cuentan (uso común de munición, el retiro de minas, los programas médicos, y la vigilancia mediante aviones no tripulados), y también el despliegue del escudo antimisiles en Europa hasta 2020, resistido fuertemente por Rusia. La grave situación en Siria estará en todos los debates, así como la relación con Irán y con Corea del Norte. (Especial-DPA)
una agenda diferente
planteos de grupos críticos
Los grupos que critican las cumbres del G8 y de la OTAN coinciden en una máxima: "no piensen solo en sí mismos, sino en el resto del mundo". Entre los sectores movilizados está Ocupar Chicago (donde sesionará la OTAN), brazo local del movimiento global de indignados que está en más de 80 países, que quiere realizar una gran marcha mañana. Algunos referentes de las ONGs se reunirán con los mandatarios para plantear una agenda alternativa, que se centra en los problemas de alimentación en el África (donde la sequía y la hambruna matan a miles de personas); el aumento especulativo de precios de materias primas y alimentos; la pobreza estructural y la falta de los aportes comprometidos por el propio G8 en 2009 (U$S 22.000 millones) para la agricultura de subsistencia. También se reclamará la lucha contra los paraísos fiscales; que las transacciones financieras paguen impuestos, y que se proteja el medio ambiente con el combate al cambio climático y al calentamiento global. (DPA)
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