
COLIRIO. Las gotas deben aplicarse a diario -y más de una vez- para mantener la enfermedad a raya. Muchos pacientes abandonan el tratamiento. VIVIRSALUD.COM

Al comienzo no tenés ningún síntoma. Tu vista permanece normal y no sentís dolor. Pero a medida que avanza el glaucoma -una de las tantas enfermedades silenciosas- podés notar que tu visión lateral comienza a fallar. Es decir: es posible que sigás viendo bien hacia el frente, pero no de los laterales o periferia. Por eso es necesario que visités al oftalmólogo -aunque sea una vez al año- para que te realice un control. Si te llegaran a diagnosticar glaucoma, tendrás que iniciar de inmediato el tratamiento y cumplirlo a rajatabla para evitar que la enfermedad avance. Si no respetás la indicación del oftalmólogo, la enfermedad te irá reduciendo el campo visual a medida que avance y, lo que es peor, te llevará a la ceguera. Recordá entonces que el glaucoma es una enfermedad prevenible.
Para que conozcas más sobre esta patología ocular, LA GACETA habló con el doctor Javier Casiraghi, jefe del Servicio de Glaucoma del Hospital de Clínicas, de la Universidad de Buenos Aires.
-¿Qué es el glaucoma?
- Se trata de un grupo de enfermedades que tienen en común el aumento sostenido de la presión intraocular y un patrón específico y progresivo de daño del nervio óptico. De no tratarse, pueden provocar ceguera. Afecta a una de cada 100 personas, aproximadamente, a partir de los 40 años y su incidencia aumenta con la edad.
- Entonces es muy importante la detección precoz...
- Cuando el glaucoma se detecta a tiempo el objetivo del tratamiento es evitar que la visión empeore, algo que se puede conseguir. El tratamiento con colirios hipotensores (para reducir la presión) es tópico (se colocan en el ojo), debe realizarse varias veces al día y de por vida. Este es uno de los principales desafíos de la enfermedad, ya que puede suceder que la adherencia al tratamiento por parte de los pacientes no sea óptima. Al ser el glaucoma una enfermedad asintomática, el paciente no nota un beneficio a partir del uso de las gotas; y esto dificulta muchas veces el correcto cumplimiento del tratamiento.

- ¿Tienen efectos secundarios?
- La presencia de ciertos conservantes en dichos medicamentos, como el cloruro de benzalconio, se asocia a reacciones adversas que afectan la conjuntiva. Los pacientes experimentan así signos y síntomas que reflejan trastornos de la córnea y de la conjuntiva. Estas reacciones adversas constituyen una barrera para una correcta adherencia al tratamiento.

-¿Es frecuente el abandono del tratamiento?
- Uno de los problemas de toda terapia para cualquier enfermedad crónica -incluida el glaucoma- es el compromiso del paciente con sus controles y con la obediencia a la prescripción médica. El cumplimiento de la terapia es clave en el éxito del tratamiento y, en el caso del glaucoma, la adherencia y la persistencia del paciente al tratamiento llevan a que el pronóstico visual sea mejor. Claro que para facilitar un tratamiento eficaz, cómodo, tolerable y pasible de cumplir se deben ofrecer al paciente colirios que requieran la menor cantidad de aplicaciones diarias y que además eviten o minimicen los efectos adversos.
- O sea que hay otras opciones farmacológicas...
- Actualmente, en el tratamiento del glaucoma se tiende a reducir los efectos adversos que producen los conservantes de algunos medicamentos.
-¿De qué modo afectan los conservantes?
- Suelen afectar la superficie ocular, ya sea por su efecto detergente u oxidativo, o porque desencadenan una reacción alérgica. Si bien hay pacientes que toleran bien los conservantes -que se vienen utilizando desde hace más de 50 años-, cada vez es más frecuente la tendencia a evitar o disminuir su concentración en las formulaciones oftalmológicas, a fin de mantener en mejores condiciones la superficie ocular. Recientemente se presentó en la Argentina un nuevo medicamento para la presión intraocular que no contiene conservantes. Es un efectivo hipotensor ocular y muy fácil de usar, ya que se coloca sólo una vez al día. Es la única prostaglandina en el mercado que carece de conservantes en su formulación.
"La pérdida de visión por glaucoma es irrecuperable -añadió el oftalmólogo-. Por lo tanto, la detección precoz es fundamental. En países del primer mundo se considera que la mitad de los afectados desconoce su condición. Esto se debe a que el glaucoma es una enfermedad asintomática hasta que el daño está muy avanzado".







