Fue un pequeño gigante. Pascual Pérez tiene el privilegio de haber sido el único boxeador argentino que obtuvo la máxima distinción entre los aficionados (campeón olímpico) y los rentados (campeón mundial). Antes y después de esas consagraciones, "Pascualito" anduvo por Tucumán, claro está, combatiendo. El 19 de enero de 1954 le ganó a José Domingo Luna. Pasó mucho tiempo hasta su retorno, y lo hizo en 1962, con dos presentaciones: el 21 de marzo venció a Ursino Bernal y el 9 de junio a Rodolfo Trivis. Hay quienes aún recuerdan estas últimas presentaciones, efectuadas en el ring side de Agua y Energía, en calle Marco Avellaneda.