19 Abril 2012 Seguir en 
El amanecer fue un calvario, pero el mediodía trajo un poco de alivio. Eduardo Molina es el director de la escuela Felipe Bertrés, ubicada en La Rinconada, Yerba Buena. Al enterarse del robo llamó a la Policía para denunciar que, en la madrugada, un grupo de personas había desmantelado dos oficinas del establecimiento. El valor de las artefactos era elevado y el funcionario se mostró muy preocupado cuando fue entrevistado por LA GACETA. Sin embargo, la colaboración de los vecinos y el trabajo de la Policía permitió que en pocas horas se encontrara casi la totalidad del botín que había sido robado. "En un descampado ubicado a sólo ocho cuadras de la escuela encontramos todas las cosas tiradas. Todavía no tenemos personas identificadas pero la investigación continúa", señaló Carlos Carrillo, comisario de Yerba Buena. Aunque todavía no fue comprobado, los pesquisas piensan que un grupo de cuatro personas fue el autor del robo.







