14 Abril 2012 Seguir en 
En el recinto de la Sala IV de la Cámara Penal estaba todo previsto para que el tribunal responsable de juzgar a un hombre de 42 años, acusado de violar y embarazar a su propia hija escuchara los alegatos de los abogados de la querella y la defensa para luego dictar sentencia.
Pero, en lugar de los alegatos, los jueces escucharon un pedido de ampliación de requisitoria por parte de la fiscal Juana Prieto de Sólimo. Atendiendo a esa solicitud, el jurado compuesto por los camaristas Horacio Lázaro Villalba, Stella Arce y Alfonso Zottoli dispuso un cuarto intermedio hasta el 23 de este mes. Ese día, a partir de las 17, el tribunal y las partes volverán a reunirse para continuar con el debate oral.
La presentación realizada por Prieto de Sólimo respondió a la necesidad de detallar las circunstancias en las que se produjo el primer delito por el que está acusado este hombre. Según revelaron las partes, el 10 de octubre de 2005 el imputado manoseó y posteriormente amenazó a la niña para que no contara lo que había pasado. "Este sujeto le dijo a la menor que si ella llegaba a hablar, él iba a golpear a su madre", reveló una fuente judicial.
Ante esta nueva instancia procesal, los jueces autorizaron a las distintas partes a presentar nuevas pruebas que deberán ser presentadas el 23. Recién allí tomarán una resolución sobre el caso. En este sentido, los jueces explicaron que esta decisión garantiza por completo el derecho a defensa que tiene el procesado. De esta manera, la sesión que comenzó ayer a las 9 terminó apenas una hora después de retomado el juicio.
Para evitar planteos
Al parecer y tal como admitieron fuentes judiciales, la solicitud que pidió la fiscal respondía a la necesidad de evitar un posible planteo de nulidad por parte la defensa del imputado. Según dijeron, una vez ampliadas las pruebas iniciales sería muy complejo solicitar la nulidad del proceso judicial aduciendo fallas en la instrucción de la causa.
Nueva etapa judicial
El abogado de la familia de la víctima, Manuel Eduardo Ruiz, señaló que esta nueva etapa que se abrirá en el juicio oral no cambiará su posición acerca del caso. "Este hombre ya habló ante el tribunal y negó haber cometido el abuso. Sin embargo, hay pruebas que lo comprometen. Además, por el tiempo que pasó desde que ocurrió el abuso (siete años) será complicado para la defensa presentar pruebas que lo puedan favorecer", puntualizó Ruiz.
Por otra parte anticipó que trabaja en la presentación de una nueva imputación en contra del mismo acusado. Según Ruiz, en esa acusación este hombre es señalado como el presunto autor de abuso sexual en perjuicio de otro de sus hijos (también menor de edad). Sin embargo, no precisó cuándo realizará la presentación formal de esta acusación.
Por su parte el letrado Carlos Posse, que asumió la defensa del imputado cuando comenzó el juicio, explicó que solicitará pericias psicológicas y psiquiátricas para su defendido y la víctima. "En el expediente sólo hay estudios presentados por la querella. En el transcurso de estos días, pediremos que se agreguen los nuevos exámenes", dijo Posse.
Pero, en lugar de los alegatos, los jueces escucharon un pedido de ampliación de requisitoria por parte de la fiscal Juana Prieto de Sólimo. Atendiendo a esa solicitud, el jurado compuesto por los camaristas Horacio Lázaro Villalba, Stella Arce y Alfonso Zottoli dispuso un cuarto intermedio hasta el 23 de este mes. Ese día, a partir de las 17, el tribunal y las partes volverán a reunirse para continuar con el debate oral.
La presentación realizada por Prieto de Sólimo respondió a la necesidad de detallar las circunstancias en las que se produjo el primer delito por el que está acusado este hombre. Según revelaron las partes, el 10 de octubre de 2005 el imputado manoseó y posteriormente amenazó a la niña para que no contara lo que había pasado. "Este sujeto le dijo a la menor que si ella llegaba a hablar, él iba a golpear a su madre", reveló una fuente judicial.
Ante esta nueva instancia procesal, los jueces autorizaron a las distintas partes a presentar nuevas pruebas que deberán ser presentadas el 23. Recién allí tomarán una resolución sobre el caso. En este sentido, los jueces explicaron que esta decisión garantiza por completo el derecho a defensa que tiene el procesado. De esta manera, la sesión que comenzó ayer a las 9 terminó apenas una hora después de retomado el juicio.
Para evitar planteos
Al parecer y tal como admitieron fuentes judiciales, la solicitud que pidió la fiscal respondía a la necesidad de evitar un posible planteo de nulidad por parte la defensa del imputado. Según dijeron, una vez ampliadas las pruebas iniciales sería muy complejo solicitar la nulidad del proceso judicial aduciendo fallas en la instrucción de la causa.
Nueva etapa judicial
El abogado de la familia de la víctima, Manuel Eduardo Ruiz, señaló que esta nueva etapa que se abrirá en el juicio oral no cambiará su posición acerca del caso. "Este hombre ya habló ante el tribunal y negó haber cometido el abuso. Sin embargo, hay pruebas que lo comprometen. Además, por el tiempo que pasó desde que ocurrió el abuso (siete años) será complicado para la defensa presentar pruebas que lo puedan favorecer", puntualizó Ruiz.
Por otra parte anticipó que trabaja en la presentación de una nueva imputación en contra del mismo acusado. Según Ruiz, en esa acusación este hombre es señalado como el presunto autor de abuso sexual en perjuicio de otro de sus hijos (también menor de edad). Sin embargo, no precisó cuándo realizará la presentación formal de esta acusación.
Por su parte el letrado Carlos Posse, que asumió la defensa del imputado cuando comenzó el juicio, explicó que solicitará pericias psicológicas y psiquiátricas para su defendido y la víctima. "En el expediente sólo hay estudios presentados por la querella. En el transcurso de estos días, pediremos que se agreguen los nuevos exámenes", dijo Posse.







