PELIGRO. Debajo del tendido eléctrico hay una intensa actividad, ya que lo cruzan autos y moticiclistas.
12 Abril 2012 Seguir en 

José Burgos, un antiguo vecino de Concepción, recuerda que en 1956, cuando se instaló la red de alta tensión que proviene de la central hidroeléctrica de Escaba, las torres y cables del electroducto pasaban por la orilla este de la población.
En ese entonces la ciudad tenía unos 20.000 habitantes que, según datos de la época, estaban desplegados sobre la margen oeste de la ruta nacional 38. En la actualidad la red en cuestión, encargada de transportar a diario 130.000 kv de energía, quedó en medio de la ciudad a causa del enorme crecimiento poblacional que avanzó hacia el naciente.
Hoy, "La Perla del Sur" tiene un poco más de 70.000 habitantes, de los cuales unos 30.000 viven en ese sector. El electroducto se abre entre los barrios Ibatín y El Ceibo como una daga filosa que agita todos los días el miedo de la gente a sufrir accidentes por descargas eléctricas o enfermedades que, según dicen, estarían vinculadas con las ondas electromagnéticas que genera el paso de la electricidad.
Los antecedentes
Semejante preocupación tiene un origen cierto. "Aquí un joven de apellido Gil sufrió graves quemaduras al recibir una descarga cuando lavaba su auto debajo de la red de alta tensión. Por otro lado una familia integrada por un matrimonio y dos criaturas debió ser evacuada porque tres de ellos están con tratamiento oncológico", comentó Blanca Aquino, que vive en la calle San Martín al 400.
"Cuando hay tormentas es un espectáculo de terror ver las chispas y el ruido de frituras que brotan de los cables", agregó Aquino, muy preocupada.
Los hechos referidos y otros movilizaron a los vecinos a fin de que la empresa Transnoa S.A, a cargo del electroducto, proceda a desplazar la red de alta tensión fuera del sector urbano. Se reunieron y elaboraron un documento que fue elevado a la empresa transportadora casi de inmediato. "Los vecinos no queremos ser los próximos en sufrir algún tipo de daño a nuestra salud a causa de esos cables. La ley que establece las reglamentaciones sobre el transporte de energía se sancionó en 1972, casi 20 años después de la instalación del tendido que pasa por esta ciudad. En ese entonces se desconocía los riesgos que estp representa para la salud", apuntó Carlos Gómez, domiciliado en el barrio Ibatín.
"Las torres incluso atraviesan la ruta nacional 38 con el peligro que esto implica, ya que a causa de un accidente cualquier vehículo pesado podría derribarlas", manifestó.
Transnoa, según los vecinos, aduce que las viviendas ubicadas debajo o cerca de las líneas de alta tensión corresponden a invasiones o asentamientos ilegales, que no respetaron el área de servidumbre.
Sin embargo los vecinos niegan la acusación de los funcionarios de la empresa. "Los terrenos fueron adquiridos legalmente y algunas familias ya estaban instaladas ahí cuando se procedió a la colocación de las torres", sostuvo Adriana Finoli.
Millonaria inversión
Atendiendo la inquietud de los vecinos, el intendente local Osvaldo Morelli, mantuvo el martes una reunión con Roberto Polich, representante de la empresa Transnoa. En la ocasión el jefe comunal le insistió sobre la necesidad de que se modifique la traza de la red, en virtud de los riesgos que representa para los vecinos ubicados en las cercanías. "La solución sólo es posible si llega desde la Nación, ya que la derivación de la red implica una inversión de aproximadamente cinco millones de dólares. Es lo que nos dijeron los directivos de la firma. Con ellos vamos a iniciar gestiones en procura de lograr una salida a este problema que convenga a todos", afirmó Morelli.
"No sabemos si los casos de cáncer que se registraron en esa zona se vinculan con el electroducto, pero hay también otros riesgos y precauciones que tomar. Por ahora la municipalidad se ha hecho cargo de la evacuación de una de las familias más afectadas y prevé reubicar a otras más en viviendas que vamos a construir nosotros lo más pronto posible", prometió el jefe comunal.
En ese entonces la ciudad tenía unos 20.000 habitantes que, según datos de la época, estaban desplegados sobre la margen oeste de la ruta nacional 38. En la actualidad la red en cuestión, encargada de transportar a diario 130.000 kv de energía, quedó en medio de la ciudad a causa del enorme crecimiento poblacional que avanzó hacia el naciente.
Hoy, "La Perla del Sur" tiene un poco más de 70.000 habitantes, de los cuales unos 30.000 viven en ese sector. El electroducto se abre entre los barrios Ibatín y El Ceibo como una daga filosa que agita todos los días el miedo de la gente a sufrir accidentes por descargas eléctricas o enfermedades que, según dicen, estarían vinculadas con las ondas electromagnéticas que genera el paso de la electricidad.
Los antecedentes
Semejante preocupación tiene un origen cierto. "Aquí un joven de apellido Gil sufrió graves quemaduras al recibir una descarga cuando lavaba su auto debajo de la red de alta tensión. Por otro lado una familia integrada por un matrimonio y dos criaturas debió ser evacuada porque tres de ellos están con tratamiento oncológico", comentó Blanca Aquino, que vive en la calle San Martín al 400.
"Cuando hay tormentas es un espectáculo de terror ver las chispas y el ruido de frituras que brotan de los cables", agregó Aquino, muy preocupada.
Los hechos referidos y otros movilizaron a los vecinos a fin de que la empresa Transnoa S.A, a cargo del electroducto, proceda a desplazar la red de alta tensión fuera del sector urbano. Se reunieron y elaboraron un documento que fue elevado a la empresa transportadora casi de inmediato. "Los vecinos no queremos ser los próximos en sufrir algún tipo de daño a nuestra salud a causa de esos cables. La ley que establece las reglamentaciones sobre el transporte de energía se sancionó en 1972, casi 20 años después de la instalación del tendido que pasa por esta ciudad. En ese entonces se desconocía los riesgos que estp representa para la salud", apuntó Carlos Gómez, domiciliado en el barrio Ibatín.
"Las torres incluso atraviesan la ruta nacional 38 con el peligro que esto implica, ya que a causa de un accidente cualquier vehículo pesado podría derribarlas", manifestó.
Transnoa, según los vecinos, aduce que las viviendas ubicadas debajo o cerca de las líneas de alta tensión corresponden a invasiones o asentamientos ilegales, que no respetaron el área de servidumbre.
Sin embargo los vecinos niegan la acusación de los funcionarios de la empresa. "Los terrenos fueron adquiridos legalmente y algunas familias ya estaban instaladas ahí cuando se procedió a la colocación de las torres", sostuvo Adriana Finoli.
Millonaria inversión
Atendiendo la inquietud de los vecinos, el intendente local Osvaldo Morelli, mantuvo el martes una reunión con Roberto Polich, representante de la empresa Transnoa. En la ocasión el jefe comunal le insistió sobre la necesidad de que se modifique la traza de la red, en virtud de los riesgos que representa para los vecinos ubicados en las cercanías. "La solución sólo es posible si llega desde la Nación, ya que la derivación de la red implica una inversión de aproximadamente cinco millones de dólares. Es lo que nos dijeron los directivos de la firma. Con ellos vamos a iniciar gestiones en procura de lograr una salida a este problema que convenga a todos", afirmó Morelli.
"No sabemos si los casos de cáncer que se registraron en esa zona se vinculan con el electroducto, pero hay también otros riesgos y precauciones que tomar. Por ahora la municipalidad se ha hecho cargo de la evacuación de una de las familias más afectadas y prevé reubicar a otras más en viviendas que vamos a construir nosotros lo más pronto posible", prometió el jefe comunal.







