09 Marzo 2012 Seguir en 

El déficit hídrico afectó severamente el crecimiento y el desarrollo de las plantas de maíz durante el periodo vegetativo, en la campaña 2011-2012. Una menor superficie foliar, causada por una disminución de la actividad fotosintética, redujo el crecimiento y, por ende, la posibilidad de obtener rendimientos compensatorios. Así lo afirmaron los técnicos de la sección granos de la Eeaoc sobre los efectos de la sequía, donde explicaron que se observó "una reducción severa de la altura, tallos delgados y arrugamiento irreversible de hojas en algunos casos, producto de la combinación de altas temperaturas y elevado déficit hídrico durante periodos de tiempo prolongados".
También se observaron hojas apicales quemadas, quizás por alguna patología que sea favorecida por el estrés térmico, según los técnicos.
La etapa de desarrollo a floración (VT-R1) es un periodo de máxima sensibilidad para el rendimiento, con reducciones en la producción con solamente cuatro días de marchitez visible, situación que ocurrió en casi toda el área sembrada. Si la falta de agua alcanzara las etapas de floración y R2 -cuaje de granos- se pueden producir mermas considerables, situación en la que se encuentra la mayoría de los maíces sembrados en fecha en la provincia -mitad de diciembre a primera semana de enero-.
"Tenemos también una asincronía floral, donde no coinciden las apariciones de las flores masculinas con las femeninas, situación que agrava más el cuadro al no producirse una adecuada polinización y presentarse plantas estériles o con poca producción de grano", comentaron.
"En algunas siembras realizadas en forma tardía, después del 25 de enero, encontramos maíces que tienen muy pocas posibilidades de rendimientos, teniendo en cuenta los acortamientos severos de la fases del cultivo y la falta de reservas hídricas que presentan los suelos de la provincia. Por otra parte son siembras con la posibilidad de daños por heladas tempranas durante el periodo de llenado de los granos", agregaron.
El informe concluyó: "el nivel de afectación es muy severo, y salvo algunas excepciones, los rendimientos serán bajos y podrían llegar a presentar disminuciones muy significativas, sobre todo, en aquellas zonas con escasos niveles de precipitaciones en los periodos críticos del cereal".
En algunas zonas, más allá que se registraran algunas precipitaciones, la situación no mejoraría, siendo los daños irreversibles, determinó la Eeaoc por último.
También se observaron hojas apicales quemadas, quizás por alguna patología que sea favorecida por el estrés térmico, según los técnicos.
La etapa de desarrollo a floración (VT-R1) es un periodo de máxima sensibilidad para el rendimiento, con reducciones en la producción con solamente cuatro días de marchitez visible, situación que ocurrió en casi toda el área sembrada. Si la falta de agua alcanzara las etapas de floración y R2 -cuaje de granos- se pueden producir mermas considerables, situación en la que se encuentra la mayoría de los maíces sembrados en fecha en la provincia -mitad de diciembre a primera semana de enero-.
"Tenemos también una asincronía floral, donde no coinciden las apariciones de las flores masculinas con las femeninas, situación que agrava más el cuadro al no producirse una adecuada polinización y presentarse plantas estériles o con poca producción de grano", comentaron.
"En algunas siembras realizadas en forma tardía, después del 25 de enero, encontramos maíces que tienen muy pocas posibilidades de rendimientos, teniendo en cuenta los acortamientos severos de la fases del cultivo y la falta de reservas hídricas que presentan los suelos de la provincia. Por otra parte son siembras con la posibilidad de daños por heladas tempranas durante el periodo de llenado de los granos", agregaron.
El informe concluyó: "el nivel de afectación es muy severo, y salvo algunas excepciones, los rendimientos serán bajos y podrían llegar a presentar disminuciones muy significativas, sobre todo, en aquellas zonas con escasos niveles de precipitaciones en los periodos críticos del cereal".
En algunas zonas, más allá que se registraran algunas precipitaciones, la situación no mejoraría, siendo los daños irreversibles, determinó la Eeaoc por último.







