09 Marzo 2012 Seguir en 

"Numerosos lotes fueron sembrados con granos en fechas tardías ante la situación ambiental, que se registra desde fines de 2011, lo cual es un factor adicional limitante para el potencial de rindes. Además, se observan hoy algunos lotes en los que no se pudieron implantar ningún cultivo", afirmaron los técnicos de la sección granos de la Eeaoc.
Para interpretar la magnitud de los daños en los cultivos de granos es fundamental señalar que generalmente el déficit hídrico y su intensidad constituyen los factores restrictivos de mayor importancia para el rendimiento. También es necesario marcar que, además de la intensidad de la deficiencia hídrica, la etapa de desarrollo de la planta afectada por este problema, es clave en el rendimiento, ya que reduce el porte de las plantas -número de nudos y altura de la planta- y el número de estructuras reproductivas -flores, vainas, granos.
"Las condiciones varían según el cultivo de granos. Sin embargo, en todos los casos el potencial de rendimiento ya están seriamente comprometidos, dependiendo el rendimiento final de la evolución de las condiciones ambientales hasta el fin de su ciclo", explicó el técnico.
En soja, los aportes hídricos en noviembre y diciembre -época de reposición de humedad en los perfiles de suelo, luego de la sequía primaveral-, fueron insuficientes para realizar una correcta implantación. Aguardando mejores condiciones de siembra o por falta de humedad en el perfil, numerosos campos retrasaron el momento de implantación del cultivo. Las demoras en la siembras, implican disminuciones en el potencial de rendimiento.
Asimismo, un porcentaje de lotes primeramente dispuestos para soja, no fueron sembrados con esta oleaginosa, ante la falta de precipitaciones. De estos, algunos fueron destinados al cultivo de poroto y el resto quedó sin sembrar
La situación ambiental desfavorable para el cultivo durante sus etapas de crecimiento, generaron numerosos problemas que afectaron y afectan el normal desarrollo de las plantas.
Para interpretar la magnitud de los daños en los cultivos de granos es fundamental señalar que generalmente el déficit hídrico y su intensidad constituyen los factores restrictivos de mayor importancia para el rendimiento. También es necesario marcar que, además de la intensidad de la deficiencia hídrica, la etapa de desarrollo de la planta afectada por este problema, es clave en el rendimiento, ya que reduce el porte de las plantas -número de nudos y altura de la planta- y el número de estructuras reproductivas -flores, vainas, granos.
"Las condiciones varían según el cultivo de granos. Sin embargo, en todos los casos el potencial de rendimiento ya están seriamente comprometidos, dependiendo el rendimiento final de la evolución de las condiciones ambientales hasta el fin de su ciclo", explicó el técnico.
En soja, los aportes hídricos en noviembre y diciembre -época de reposición de humedad en los perfiles de suelo, luego de la sequía primaveral-, fueron insuficientes para realizar una correcta implantación. Aguardando mejores condiciones de siembra o por falta de humedad en el perfil, numerosos campos retrasaron el momento de implantación del cultivo. Las demoras en la siembras, implican disminuciones en el potencial de rendimiento.
Asimismo, un porcentaje de lotes primeramente dispuestos para soja, no fueron sembrados con esta oleaginosa, ante la falta de precipitaciones. De estos, algunos fueron destinados al cultivo de poroto y el resto quedó sin sembrar
La situación ambiental desfavorable para el cultivo durante sus etapas de crecimiento, generaron numerosos problemas que afectaron y afectan el normal desarrollo de las plantas.







