Fibromialgia: un mal que se esconde entre dolores difusos y punzantes

No existe ningún estudio por imagen, análisis o prueba que den cuenta del mal. El diagnóstico es clínico. Tiene 18 puntos dolorosos en el cuerpo y factores hereditario y psicológico

PUNTOS DE DOLOR. Los 18 puntos que diagnostican el mal. PUNTOS DE DOLOR. Los 18 puntos que diagnostican el mal.
17 Enero 2012
En los años 90, la fibromialgia fue identificada dentro males reumáticos. Poco a poco fue cobrando identidad propia al ser caracterizada por los especialistas como un cuadro de dolores crónicos y difusos. Y existen criterios para diagnosticarla. "El primero son los dolores difusos en los cuatro cuadrantes del cuerpo (arriba, abajo, derecha, izquierda, de frente y de atrás) que aparezcan siempre durante al menos tres meses", explicó a LA GACETA el reumatólogo Alberto Spindler, quien dirige una investigación sobre esta enfermedad en Tucumán.

Al llegar a la consulta el paciente debe contar con lujo de detalles todo lo que le sucede. "No hay sitios que no le duelan. Cuando nosotros revisamos, tocamos puntos específicos (la patología tiene 18 puntos dolorosos). Con 11 puntos que toquemos y que el paciente reconozca que le duele, más los dolores difusos llegamos al diagnóstico. No existe ningún estudio, análisis, tomografía, resonancia magnética, etcétera, que permita diagnosticar la fibromialgia. La clínica facilita el diagnóstico", afirmó Spindler.

Muchas manifestaciones

Según el reumatólogo, existe una esfera de muchas manifestaciones que dan cuenta de la existencia del trastorno: la jaqueca, un sueño no reparador, insomnio, el paciente dice tener edema pero no lo tiene (es una sensación subjetiva) porque se estudia si hay retención de líquidos. Otras manifestaciones que acompañan al dolor difuso son colon irritable, hormigueo en las manos, movimiento en las piernas durante la noche, ganas de orinar frecuente. "En los últimos años se habla de un síndrome de hipersensibilidad central. Existe una predisposición genética, pero siempre hay un estrés en lo afectivo o laboral que lo desencadena. Hay algún detonante o muchas causas que el paciente no las percibe. El mal tiene un componente psicológico, y por eso la intervención del psicólogo ayuda a mejorar el estado analgésico general", detalló. Otro síntoma es el desequilibrio de sustancias nerviosas. Se dice que hay una disminución de serotonina, que interviene en la manifestación del dolor y de la depresión.

"Entre los últimos medicamentos que le di a María Teresa Azán - y que le hicieron muy bien, como ella reconoce- (ver "¡Al fin me siento bien!...") figuran unos para recaptar la serotonina y la norepinefrina. Hace que haya más serotonina dando vuelta en el organismo y esto le disminuye el dolor", aseguró Spindler, director del Centro de Investigaciones Reumatológicas de Tucumán, que forma parte de una red mundial. Los demás investigadores son Walter Spindler (reumatólogo), Cecilia Santarelli (pediatra) y Rosana Córdova (psicóloga)

Investigan nuevas drogas o moléculas para distintas patología reumáticas: artritis reumatoidea, lupus eritematoso, esclerodermia, artrosis, osteoporosis y fibromialgia. Estudian la fibromialgia en adultos y en niños. "Los reumatólogos tenemos incorporada esta patología, pero pareciera que los demás especialistas la desconocen, no la tienen en cuenta. Por eso es interesante difundirla", enfatizó Alberto Spindler.

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