Se fugó Benedicto, presunto informante en los 70
El escribano huyó de un neuropsiquiátrico, donde estaba detenido por la causa sobre el centro clandestino de detención en el ex Arsenal. Había sido llevado al penal en diciembre de 2010. Hace dos meses lo alojaron en su casa, por una enfermedad. Recientemente había intentado quitarse la vida
Juan Carlos Benedicto, uno de los pocos civiles tucumanos procesados por delitos de lesa humanidad, se ha fugado del neuropsiquiátrico en el que estaba alojado.
El escribano está imputado en la causa referida al centro clandestino de detención que funcionó en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga durante la última dictadura militar. Según la investigación, cuando tenía unos 18 años, se desempeñaba como informante y como integrante de los grupos de tareas de las fuerzas represoras. Hasta ayer, equipos de la Policía Federal y de Gendarmería Nacional lo buscaban en distintos lugares, explicó el juez federal Daniel Bejas, a cargo de la pesquisa. Sin embargo, por ahora no hay pistas sobre el paradero del prófugo.
"Todas las características de funcionamiento de un campo de concentración están presentes (en el ex Arsenal); desde la asignación de un número tendiente a la pérdida de identidad, los interrogatorios con torturas y los tormentos más tremendos han sido denunciados en este lugar; únicamente nos restó conocer qué pasó con los detenidos que allí quedaron", indica el informe de la Comisión Bicameral Investigadora de las violaciones de los Derechos Humanos en Tucumán. En el marco de esa causa, que investiga los secuestros y desapariciones de varias personas, está imputado Benedicto.
El escribano cumplía funciones como informante civil, según la pesquisa. Además, siempre sobre la base de la hipótesis oficial, habría formado parte de las consideradas "patotas" del centro clandestino de detención.
Desde diciembre de 2010, Benedicto permaneció arrestado en el penal de Villa Urquiza, bajo la modalidad de la prisión preventiva.
Bejas explicó que el imputado fue llevado a su casa hace dos meses, debido a que debía someterse a una cirugía en la rodilla y la rehabilitación no podía ser llevada a cabo en la cárcel. "Los médicos indicaron un tratamiento domiciliario, por lo que se le asignó una custodia permanente de la Policía Federal", detalló el juez. Y añadió que, unos 30 días atrás, el escribano intentó quitarse la vida en su vivienda. Por ello, fue internado en el Instituto Corbalán, situado en avenida Colón al 1.000.
Entre la noche del miércoles y la mañana de ayer, Benedicto desapareció del establecimiento. "Se les dio intervención a todas las fuerzas de seguridad nacionales. Y rige una orden de prohibición de salir del país contra el imputado, vigente desde antes", destacó el juez.
Fuentes de la causa deslizaron su preocupación por los antecedentes recientes referidos a la salud mental del imputado, y consideran que se trata de una situación de riesgo tanto para él como para terceros.
Hasta ahora, no hay indicios sobre cómo hizo Benedicto para escaparse del neuropsiquiátrico, y mucho menos sobre dónde está.
¿Por qué recibió el beneficio? Por ley, se puede disponer arresto domiciliario si el interno necesita un tratamiento.
¿Qué consecuencias tiene la fuga? El imputado puede perder los beneficios, y se abre una causa por evasión.
¿Será apartado de la causa? El juez debe resolver sobre la base de informes médicos. Por ahora, sigue imputado.
¿Está imputado en otra causa? No, según el informe de octubre del Ministerio Público Fiscal de la Nación.
El escribano está imputado en la causa referida al centro clandestino de detención que funcionó en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga durante la última dictadura militar. Según la investigación, cuando tenía unos 18 años, se desempeñaba como informante y como integrante de los grupos de tareas de las fuerzas represoras. Hasta ayer, equipos de la Policía Federal y de Gendarmería Nacional lo buscaban en distintos lugares, explicó el juez federal Daniel Bejas, a cargo de la pesquisa. Sin embargo, por ahora no hay pistas sobre el paradero del prófugo.
"Todas las características de funcionamiento de un campo de concentración están presentes (en el ex Arsenal); desde la asignación de un número tendiente a la pérdida de identidad, los interrogatorios con torturas y los tormentos más tremendos han sido denunciados en este lugar; únicamente nos restó conocer qué pasó con los detenidos que allí quedaron", indica el informe de la Comisión Bicameral Investigadora de las violaciones de los Derechos Humanos en Tucumán. En el marco de esa causa, que investiga los secuestros y desapariciones de varias personas, está imputado Benedicto.
El escribano cumplía funciones como informante civil, según la pesquisa. Además, siempre sobre la base de la hipótesis oficial, habría formado parte de las consideradas "patotas" del centro clandestino de detención.
Desde diciembre de 2010, Benedicto permaneció arrestado en el penal de Villa Urquiza, bajo la modalidad de la prisión preventiva.
Bejas explicó que el imputado fue llevado a su casa hace dos meses, debido a que debía someterse a una cirugía en la rodilla y la rehabilitación no podía ser llevada a cabo en la cárcel. "Los médicos indicaron un tratamiento domiciliario, por lo que se le asignó una custodia permanente de la Policía Federal", detalló el juez. Y añadió que, unos 30 días atrás, el escribano intentó quitarse la vida en su vivienda. Por ello, fue internado en el Instituto Corbalán, situado en avenida Colón al 1.000.
Entre la noche del miércoles y la mañana de ayer, Benedicto desapareció del establecimiento. "Se les dio intervención a todas las fuerzas de seguridad nacionales. Y rige una orden de prohibición de salir del país contra el imputado, vigente desde antes", destacó el juez.
Fuentes de la causa deslizaron su preocupación por los antecedentes recientes referidos a la salud mental del imputado, y consideran que se trata de una situación de riesgo tanto para él como para terceros.
Hasta ahora, no hay indicios sobre cómo hizo Benedicto para escaparse del neuropsiquiátrico, y mucho menos sobre dónde está.
¿Por qué recibió el beneficio? Por ley, se puede disponer arresto domiciliario si el interno necesita un tratamiento.
¿Qué consecuencias tiene la fuga? El imputado puede perder los beneficios, y se abre una causa por evasión.
¿Será apartado de la causa? El juez debe resolver sobre la base de informes médicos. Por ahora, sigue imputado.
¿Está imputado en otra causa? No, según el informe de octubre del Ministerio Público Fiscal de la Nación.
NOTICIAS RELACIONADAS
Lo más popular
Ranking notas premium







