"ME SIENTO ESPLÉNDIDA". Zulema Paradiso es una de las argentinas que participaron del ensayo clínico de la última droga contra la afección. GENTILEZA IDENTIA
25 Octubre 2011 Seguir en 

Elegante y prolijamente vestida con un suéter estampado animal print y pantalones, estola, sombrero y zapatos tacos altos negros, Zulema Paradiso, de 82 años, llegó puntual a la cita en la fría mañana porteña. "Buenos días..." -saludó con una amplia sonrisa al ingresar al salón- y a paso firme desplazó su esbelta figura hasta ubicarse en el estrado. Fue invitada al taller para periodistas "Osteoporosis posmenopáusica", para que cuente su historia de vida, ya que hace 17 años le diagnosticaron la enfermedad y sin embargo mantiene su esqueleto intacto.
"Discúlpenme, no puedo estar quieta y a esta altura de mi vida ya no voy a cambiar", dijo con gran sentido de humor, mientras tomaba el micrófono. "Les puedo contar tantas cosas...", exclamó. Luego comentó que a los 65 años le diagnosticaron osteoporosis ("hasta entonces no sabía absolutamente nada de la enfermedad"). La mandaron a una endocrinóloga, le hicieron varios estudios y de inmediato comenzó a hacer el tratamiento que existía por entonces.
Lleva una vida sana
Zulema admitió que además de las terapias -que siempre cumple rigurosamente- la favoreció su estilo de vida. No fuma ni toma alcohol en exceso; come de todo y las frutas y verduras no faltan jamás en su mesa. Nunca fue a un gimnasio pero le gusta caminar mucho (es alta, espigada y de contextura delgada). Todos los años se realiza un chequeo médico con resultados óptimos hasta el presente. Toma calcio, vitaminas y se da tiempo para cocinarles a sus sobrinos nietos. "¡Qué puedo decirles: a mi edad me siento espléndida...!", expresó segura y derrochando alegría.
Jamás usó zapatillas
Zulema incorporó siendo joven el hábito de caminar. Vive en barrio Congreso y diariamente camina unas 50 cuadras mientras hace compras y pasea por la zona céntrica de la ciudad. Y lo hace con tacos altos firmes de mediana altura. "¡Detesto las zapatillas...! Soy coqueta -confiesa- y me gusta vestir bien. Tal vez porque siempre vendí productos de belleza y perfumería, y todos los días iba impecable al negocio..."
Hace 10 años Zulema Paradiso se conectó con el "Centro Tiempo" que dirige su tocaya, la especialista en osteoporosis, Zulema Man, y hace siete años aceptó participar de un ensayo para probar un nuevo tratamiento para la osteoporosis (una inyección subcutánea que se administra cada seis meses y que ya se aprobó en nuestro país). "Los resultados en mi organismo fueron maravillosos", aseguró la verborrágica mujer y concluyó: "Aquí me tienen. Estoy bárbara. Cada dos por tres el portero de mi edificio me levanta porque me resbalo en el piso encerado del hall. Patiné y me caí un montón de veces y sin embargo tengo todos mis huesos sanos ¡Nunca me fracturé ni el meñique...!". Un ejemplo a seguir.
"Discúlpenme, no puedo estar quieta y a esta altura de mi vida ya no voy a cambiar", dijo con gran sentido de humor, mientras tomaba el micrófono. "Les puedo contar tantas cosas...", exclamó. Luego comentó que a los 65 años le diagnosticaron osteoporosis ("hasta entonces no sabía absolutamente nada de la enfermedad"). La mandaron a una endocrinóloga, le hicieron varios estudios y de inmediato comenzó a hacer el tratamiento que existía por entonces.
Lleva una vida sana
Zulema admitió que además de las terapias -que siempre cumple rigurosamente- la favoreció su estilo de vida. No fuma ni toma alcohol en exceso; come de todo y las frutas y verduras no faltan jamás en su mesa. Nunca fue a un gimnasio pero le gusta caminar mucho (es alta, espigada y de contextura delgada). Todos los años se realiza un chequeo médico con resultados óptimos hasta el presente. Toma calcio, vitaminas y se da tiempo para cocinarles a sus sobrinos nietos. "¡Qué puedo decirles: a mi edad me siento espléndida...!", expresó segura y derrochando alegría.
Jamás usó zapatillas
Zulema incorporó siendo joven el hábito de caminar. Vive en barrio Congreso y diariamente camina unas 50 cuadras mientras hace compras y pasea por la zona céntrica de la ciudad. Y lo hace con tacos altos firmes de mediana altura. "¡Detesto las zapatillas...! Soy coqueta -confiesa- y me gusta vestir bien. Tal vez porque siempre vendí productos de belleza y perfumería, y todos los días iba impecable al negocio..."
Hace 10 años Zulema Paradiso se conectó con el "Centro Tiempo" que dirige su tocaya, la especialista en osteoporosis, Zulema Man, y hace siete años aceptó participar de un ensayo para probar un nuevo tratamiento para la osteoporosis (una inyección subcutánea que se administra cada seis meses y que ya se aprobó en nuestro país). "Los resultados en mi organismo fueron maravillosos", aseguró la verborrágica mujer y concluyó: "Aquí me tienen. Estoy bárbara. Cada dos por tres el portero de mi edificio me levanta porque me resbalo en el piso encerado del hall. Patiné y me caí un montón de veces y sin embargo tengo todos mis huesos sanos ¡Nunca me fracturé ni el meñique...!". Un ejemplo a seguir.







