21 Octubre 2011 Seguir en 
WASHINGTON, Estados Unidos.- El presidente Barack Obama anunció hoy el retiro hacia fines de 2011 de los 39.000 soldados estadounidenses que quedan en Irak, poniendo fin a una invasión de casi nueve años, iniciada por su predecesor George W. Bush en marzo de 2003.
"Hoy puedo decir que, como se prometió, el resto de nuestras tropas regresarán a casa al final del año. Después de casi nueve años, la guerra de Estados Unidos en Irak habrá terminado", dijo el jefe de Estado en la Casa Blanca, en un anuncio que se produjo luego de una entrevista que mantuvo con el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, y tras el fracaso de las conversaciones entre las dos partes para alcanzar un acuerdo sobre el mantenimiento de un pequeño número de efectivos en Irak después del fin de año.
La fecha de la partida de las tropas ya había sido acordada en 2008 por ambos países, pero Bagdad rehusaba conceder inmunidad legal para el pequeño contingente de soldados estadounidenses que permanecería en el país para ayudar a entrenar a las fuerzas iraquíes y contrarrestar la influencia de Irán.
Ese punto era "un obstáculo mayor" en las negociaciones, había reconocido el lunes un alto oficial del Pentágono. El líder radical chiita iraquí Moqtada Sadr había considerado aceptable el miércoles que los instructores militares estadounidenses permanecieran en Irak más allá de fin de año con la condición de que las tropas estadounidenses se retiraran completamente y que Washington pagara una "compensación" al país.
El anuncio de Obama fue realizado al día siguiente de la "desactivación" de la división norte del dispositivo estadounidense en Irak, centro del conflicto entre las autoridades centrales del país y las de la región autónoma del Kurdistán.
Ese conflito es presentado con frecuencia por Washington como uno de los principales riesgos para la estabilidad de Irak a largo plazo, a causa de la influencia de Irán en esa región, también de mayoría chiita.
Estados Unidos cuenta todavía con 18 bases en el país y Obama anunció que había invitado a Maliki a visitar la Casa Blanca en diciembre, cuando ambas partes vuelvan a una relación normal entre dos naciones soberanas.
Obama recordó que hizo campaña en 2008 contra la intervención de su país en Irak. Luego envió decenas de miles de tropas de refuerzo a Afganistán, parte de las cuales se aprestan a abandonar el país en el marco del traspaso de las tareas de seguridad a las fuerzas afganas.
"Estados Unidos está en una posición de fuerza. La larga guerra en Irak llegará a su fin a finales de este año. La transición en Afganistán está avanzando y nuestras tropas están finalmente volviendo a casa", dijo Obama.
"Yo apoyo plenamente al presidente" dijo el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, luego del anuncio del mandatario y en relación a una eventual amenaza de Teherán, afirmó que los iraníes "deberían saber que la primavera que golpeó a esa región del mundo está a punto de golpearlos también". (AFP-NA)
"Hoy puedo decir que, como se prometió, el resto de nuestras tropas regresarán a casa al final del año. Después de casi nueve años, la guerra de Estados Unidos en Irak habrá terminado", dijo el jefe de Estado en la Casa Blanca, en un anuncio que se produjo luego de una entrevista que mantuvo con el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, y tras el fracaso de las conversaciones entre las dos partes para alcanzar un acuerdo sobre el mantenimiento de un pequeño número de efectivos en Irak después del fin de año.
La fecha de la partida de las tropas ya había sido acordada en 2008 por ambos países, pero Bagdad rehusaba conceder inmunidad legal para el pequeño contingente de soldados estadounidenses que permanecería en el país para ayudar a entrenar a las fuerzas iraquíes y contrarrestar la influencia de Irán.
Ese punto era "un obstáculo mayor" en las negociaciones, había reconocido el lunes un alto oficial del Pentágono. El líder radical chiita iraquí Moqtada Sadr había considerado aceptable el miércoles que los instructores militares estadounidenses permanecieran en Irak más allá de fin de año con la condición de que las tropas estadounidenses se retiraran completamente y que Washington pagara una "compensación" al país.
El anuncio de Obama fue realizado al día siguiente de la "desactivación" de la división norte del dispositivo estadounidense en Irak, centro del conflicto entre las autoridades centrales del país y las de la región autónoma del Kurdistán.
Ese conflito es presentado con frecuencia por Washington como uno de los principales riesgos para la estabilidad de Irak a largo plazo, a causa de la influencia de Irán en esa región, también de mayoría chiita.
Estados Unidos cuenta todavía con 18 bases en el país y Obama anunció que había invitado a Maliki a visitar la Casa Blanca en diciembre, cuando ambas partes vuelvan a una relación normal entre dos naciones soberanas.
Obama recordó que hizo campaña en 2008 contra la intervención de su país en Irak. Luego envió decenas de miles de tropas de refuerzo a Afganistán, parte de las cuales se aprestan a abandonar el país en el marco del traspaso de las tareas de seguridad a las fuerzas afganas.
"Estados Unidos está en una posición de fuerza. La larga guerra en Irak llegará a su fin a finales de este año. La transición en Afganistán está avanzando y nuestras tropas están finalmente volviendo a casa", dijo Obama.
"Yo apoyo plenamente al presidente" dijo el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, luego del anuncio del mandatario y en relación a una eventual amenaza de Teherán, afirmó que los iraníes "deberían saber que la primavera que golpeó a esa región del mundo está a punto de golpearlos también". (AFP-NA)







