17 Octubre 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Amado Boudou, afirmó que cada vez son más las naciones del G-20 que se dan cuenta de que el camino para salir de la crisis es el que siguió la Argentina.
"El camino es el que seguimos nosotros, que pusimos al trabajo en el centro de nuestras políticas", remarcó Boudou. El titular de la cartera económica se mostró satisfecho con los resultados alcanzados durante la cumbre de ministros de Economía y Finanzas del G-20, que concluyó en París, al destacar que los países del nucleamiento "comienzan a interpretar la realidad con la misma filosofía que aplicamos en la Argentina".
El funcionario rescató como aspectos positivos de la declaración final del G-20 que se haya incorporado al trabajo como eje de la salida de la crisis, como así también que no se haya incluido en el documento la posibilibad de fijar topes a los precios de los commodities agropecuarios.
"Acá no hay ninguna burbuja sino un crecimiento de valor por aumento de la demanda" aseveró, aunque insistió en que "sí debe haber una regulación en el mercado de futuros y de derivados".
A su criterio, la mención al trabajo como eje de salida de la crisis en la declaración final del G-20 "implica un cambio en el modelo de gestión de la crisis que se venía aplicando desde que estalló", analizó. El ministro recordó que la Argentina abogó por esa cuestión "desde el primer día".
Asimismo, remarcó como otro punto favorable el hecho de que el G-20 haya decidido reducir la incidencia de las calificadoras de riesgo. Al respecto, consideró que el tema es crucial porque "implica que se las está reconociendo como un problema", y acotó que las agencias calificadoras deberían dejar de existir.
En este sentido, explicó que "cuando se trata de operaciones de inversión en la economía, se puede recurrir a estudios alternativos sin necesidad de participar a las consultoras de mercado". (DyN)
"El camino es el que seguimos nosotros, que pusimos al trabajo en el centro de nuestras políticas", remarcó Boudou. El titular de la cartera económica se mostró satisfecho con los resultados alcanzados durante la cumbre de ministros de Economía y Finanzas del G-20, que concluyó en París, al destacar que los países del nucleamiento "comienzan a interpretar la realidad con la misma filosofía que aplicamos en la Argentina".
El funcionario rescató como aspectos positivos de la declaración final del G-20 que se haya incorporado al trabajo como eje de la salida de la crisis, como así también que no se haya incluido en el documento la posibilibad de fijar topes a los precios de los commodities agropecuarios.
"Acá no hay ninguna burbuja sino un crecimiento de valor por aumento de la demanda" aseveró, aunque insistió en que "sí debe haber una regulación en el mercado de futuros y de derivados".
A su criterio, la mención al trabajo como eje de salida de la crisis en la declaración final del G-20 "implica un cambio en el modelo de gestión de la crisis que se venía aplicando desde que estalló", analizó. El ministro recordó que la Argentina abogó por esa cuestión "desde el primer día".
Asimismo, remarcó como otro punto favorable el hecho de que el G-20 haya decidido reducir la incidencia de las calificadoras de riesgo. Al respecto, consideró que el tema es crucial porque "implica que se las está reconociendo como un problema", y acotó que las agencias calificadoras deberían dejar de existir.
En este sentido, explicó que "cuando se trata de operaciones de inversión en la economía, se puede recurrir a estudios alternativos sin necesidad de participar a las consultoras de mercado". (DyN)
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Crisis económica mundial








