BUENOS AIRES.- Abandonan su lugar de origen en busca de mejores oportunidades laborales y se instalan en las villas del Gran Buenos Aires. Numerosos habitantes de Tucumán, entre otras provincias del norte argentino, alimentan los principales asentamientos bonaerenses que, en los últimos 10 años crecieron un 16%, según un informe que elaboró la ONG Un techo para mi país.
El reporte se concentró en los 30 municipios que rodean la Capital Federal y se contabilizaron 864 villas, en las que residen 508.144 familias con un promedio de 604 por asentamiento. El 66,3% de las precarias urbanizaciones se instalaron hace más de 15 años, mientras que el 24,3% se conformó entre los últimos seis y 14 años.
En el 68,1% de los asentamientos conviven habitantes provenientes de distritos del interior del país. La mayoría de ellos, son oriundos de la región Noreste, principalmente de Chaco, de Corrientes y de Misiones.
Pero también se registraron migrantes del Noroeste, más precisamente de Tucumán y de Santiago del Estero. En el 82,8% de los casos, migrantes argentinos, provenientes del interior en busca de un mayor acceso a servicios esenciales, conviven con extranjeros, principalmente llegados de Paraguay y de Bolivia.
La provincia de Chaco es la que más personas deriva al conurbano, con el 19,5% de los habitantes de las villas con ese origen. Santiago del Estero, con el 16,2%, y Corrientes, con el 15,6%, completan los lugares de nacimiento más repetidos entre los vecinos de asentamientos precarios.
"Las tendencias migratorias tienden a reforzar la idea de que los migrantes se trasladan desde sus lugares de origen en busca de mejores oportunidades laborales y de un mayor acceso a las redes de servicios de infraestructura urbana y de recreación", detalló el informe de la ONG que publicó La Nación on line.
Diferente es el caso de Chubut, Río Negro, Neuquén, San Luis, Mendoza, La Rioja, Catamarca y San Juan, que aportan menos del uno por ciento de los habitantes de las villas de ese sector de la provincia de Buenos Aires.
Sin tomar en cuenta el origen de sus habitantes, la mayor cantidad de barrios informales están en La Matanza, donde 156 villas y asentamientos albergan a 120.236 familias. Los municipios que siguen con mayores problemas de vivienda son los de Quilmes (65 asentamientos y 35.713 familias en malas condiciones sociales), Moreno (49 y 14.210), Pilar (48 y 43.855) y Merlo (42 y 19.965, respectivamente). (Especial)
El reporte se concentró en los 30 municipios que rodean la Capital Federal y se contabilizaron 864 villas, en las que residen 508.144 familias con un promedio de 604 por asentamiento. El 66,3% de las precarias urbanizaciones se instalaron hace más de 15 años, mientras que el 24,3% se conformó entre los últimos seis y 14 años.
En el 68,1% de los asentamientos conviven habitantes provenientes de distritos del interior del país. La mayoría de ellos, son oriundos de la región Noreste, principalmente de Chaco, de Corrientes y de Misiones.
Pero también se registraron migrantes del Noroeste, más precisamente de Tucumán y de Santiago del Estero. En el 82,8% de los casos, migrantes argentinos, provenientes del interior en busca de un mayor acceso a servicios esenciales, conviven con extranjeros, principalmente llegados de Paraguay y de Bolivia.
La provincia de Chaco es la que más personas deriva al conurbano, con el 19,5% de los habitantes de las villas con ese origen. Santiago del Estero, con el 16,2%, y Corrientes, con el 15,6%, completan los lugares de nacimiento más repetidos entre los vecinos de asentamientos precarios.
"Las tendencias migratorias tienden a reforzar la idea de que los migrantes se trasladan desde sus lugares de origen en busca de mejores oportunidades laborales y de un mayor acceso a las redes de servicios de infraestructura urbana y de recreación", detalló el informe de la ONG que publicó La Nación on line.
Diferente es el caso de Chubut, Río Negro, Neuquén, San Luis, Mendoza, La Rioja, Catamarca y San Juan, que aportan menos del uno por ciento de los habitantes de las villas de ese sector de la provincia de Buenos Aires.
Sin tomar en cuenta el origen de sus habitantes, la mayor cantidad de barrios informales están en La Matanza, donde 156 villas y asentamientos albergan a 120.236 familias. Los municipios que siguen con mayores problemas de vivienda son los de Quilmes (65 asentamientos y 35.713 familias en malas condiciones sociales), Moreno (49 y 14.210), Pilar (48 y 43.855) y Merlo (42 y 19.965, respectivamente). (Especial)




