Un ángel para tu soledad: la última canción en vivo

04 Agosto 2011
"Decidimos salir unos días antes, en ómnibus de línea, para instalarnos y conocer Córdoba. De 50 pasajeros, unos 20 íbamos por lo mismo: al recital de Los Redondos en el Chateau", se acuerda Cristhian Sánchez (28 años), uno de los tantos tucumanos que vivieron la última misa ricotera sin saber que lo era.

"Córdoba estaba colmada y el espíritu era de fiesta. Sí existía cierto miedito y paranoia de que en cualquier momento se podía armar; pero, a diferencia de River, no se veía gente con intenciones de bardo. De hecho fueron algunas escaramuzas pequeñas, pero los medios las repetían hasta el cansancio", relata Sánchez 10 años después del show.

En el ómnibus de al lado, Federico Girbau, también de Tucumán, iba en búsqueda de lo mismo: embriagarse de mito. "Nos quedamos afuera para ver la gente que entraba. Nunca vi algo así, una marea humana que ocupaba toda la autopista desde el mediodía camino al estadio. Entré con la primera canción y fue increíble ver a toda esa gente ahí adentro", recuerda.

Los dos ricoteros mantienen grabado en la cabeza el recital completo, más cuando a los meses se enteraron de que había sido el último. En lo que no se ponen de acuerdo es en la canción con la que abrieron el ritual: el primero dice que con "Esos pocos peligros sensatos", el segundo con "Golpe de suerte" y afirma tener una grabación. Sí coinciden en el final. "Siempre cerraron con ?Jijiji? y se armaba ?el pogo más grande del mundo?. Esta vez volvieron al escenario y tocaron ?Un ángel para tu soledad?. Ese fue el último tema que Los Redondos tocaron arriba de un escenario", apuntó Sánchez.

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