La CGT pide que el mínimo suba un 41%
El proyecto de la central sindical, que llevaría el haber más bajo a $ 2.600, será puesto a consideración de la presidenta Cristina Fernández. Disgustado porque no hay sindicalistas en las listas oficiales para octubre próximo, Moyano aumentó la presión para obtener mejoras en los ingresos de los trabajadores.
21 Julio 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La CGT llevará a la presidenta Cristina Fernández un proyecto para elevar de $ 1.840 a $ 2.600 el haber mínimo de los trabajadores, cifra que significa una mejora del 41%, subir el piso no imponible del tributo a las Ganancias y universalizar las asignaciones familiares. Así lo resolvió ayer el consejo directivo de la central sindical, en un encuentro que fue encabezado por su titular, Hugo Moyano y del que participó la cúpula de la central obrera.
El titular del gremio de los Judiciales y secretario de Derechos Humanos de la CGT, Julio Piumato, confirmó que en la CGT se "trató la presentación ante el Poder Ejecutivo sobre salario mínimo vital y móvil, asignaciones familiares y mínimo no imponible".
"Creemos que (el sueldo mínimo) al menos debe ser de $ 2.600 a partir del primero de agosto. Espero que los empresarios vengan con balances y no disfrazados de linyeras", disparó Piumato.
El titular del sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, dijo que si bien la mayoría de los gremios superan el mínimo salarial "muchos convenios lo utilizan como un término de referencia". En el encuentro participaron, además de Moyano, Piumato y Schmid; Omar Plaini (canillitas) y Omar Viviani (taxistas), entre otros.
Disgustado por la decisión del Gobierno de no incluir a sindicalistas en las listas para las elecciones de octubre próximo, Moyano comenzó a elevar la voz y la presión para conseguir una mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores. El líder camionero enfrenta una dura interna en el seno de la central obrera, lo cual incluso puso en duda su continuidad como titular de la CGT más allá de 2011 y abrió camino a los reclamos por una renovación.
El camionero busca volver a subir el piso del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, que actualmente se ubica en los $ 7.998 para los trabajadores casados con dos hijos y en los $ 5.792 para los solteros. El Consejo, conformado por el Gobierno, las principales Cámaras empresariales y los sindicatos sesionará en agosto, antes de las elecciones primarias, y en ese marco Moyano intentará presionar para lograr un incremento cercano al 30%. La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) también pidió reivindicaciones para los trabajadores. Hugo Yasky, titular de la CTA, se mostró a favor de redefinir el monto del salario mínimo, vital y móvil, y también alentó la necesidad de "subir el mínimo no imponible" para los trabajadores asalariados. El dirigente gremial se manifestó de esta forma a pocas horas de la reunión que fue convocara la CGT para discutir, entre otros temas, la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
"El Consejo del Salario está en mora; el Ministerio de Trabajo tiene que convocar al Consejo del Salario porque hay que redefinir el monto del salario mínimo vital y móvil", opinó Yasky. "El costo de vida desde la última vez que lo fijamos ha subido más del 25%", resaltó. Además, planteó "volver a discutir la necesidad de subir el mínimo no imponible" porque "no se puede seguir gravando salarios de más de $ 4.800 y agregó: "en un país que crece como la Argentina, no hay razón que justifique que los asalariados estén sufriendo este tipo de quitas". (NA-Télam)
El titular del gremio de los Judiciales y secretario de Derechos Humanos de la CGT, Julio Piumato, confirmó que en la CGT se "trató la presentación ante el Poder Ejecutivo sobre salario mínimo vital y móvil, asignaciones familiares y mínimo no imponible".
"Creemos que (el sueldo mínimo) al menos debe ser de $ 2.600 a partir del primero de agosto. Espero que los empresarios vengan con balances y no disfrazados de linyeras", disparó Piumato.
El titular del sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, dijo que si bien la mayoría de los gremios superan el mínimo salarial "muchos convenios lo utilizan como un término de referencia". En el encuentro participaron, además de Moyano, Piumato y Schmid; Omar Plaini (canillitas) y Omar Viviani (taxistas), entre otros.
Disgustado por la decisión del Gobierno de no incluir a sindicalistas en las listas para las elecciones de octubre próximo, Moyano comenzó a elevar la voz y la presión para conseguir una mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores. El líder camionero enfrenta una dura interna en el seno de la central obrera, lo cual incluso puso en duda su continuidad como titular de la CGT más allá de 2011 y abrió camino a los reclamos por una renovación.
El camionero busca volver a subir el piso del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, que actualmente se ubica en los $ 7.998 para los trabajadores casados con dos hijos y en los $ 5.792 para los solteros. El Consejo, conformado por el Gobierno, las principales Cámaras empresariales y los sindicatos sesionará en agosto, antes de las elecciones primarias, y en ese marco Moyano intentará presionar para lograr un incremento cercano al 30%. La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) también pidió reivindicaciones para los trabajadores. Hugo Yasky, titular de la CTA, se mostró a favor de redefinir el monto del salario mínimo, vital y móvil, y también alentó la necesidad de "subir el mínimo no imponible" para los trabajadores asalariados. El dirigente gremial se manifestó de esta forma a pocas horas de la reunión que fue convocara la CGT para discutir, entre otros temas, la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
"El Consejo del Salario está en mora; el Ministerio de Trabajo tiene que convocar al Consejo del Salario porque hay que redefinir el monto del salario mínimo vital y móvil", opinó Yasky. "El costo de vida desde la última vez que lo fijamos ha subido más del 25%", resaltó. Además, planteó "volver a discutir la necesidad de subir el mínimo no imponible" porque "no se puede seguir gravando salarios de más de $ 4.800 y agregó: "en un país que crece como la Argentina, no hay razón que justifique que los asalariados estén sufriendo este tipo de quitas". (NA-Télam)







