"Pasó el tiempo y no hay pistas del asesino"

Sabrina Matteucci, hija del comerciante asesinado por una mafia hace siete meses, se mostró preocupada por la falta de pruebas.

IDENTIFICACIÓN. La Policía trasladó el cuerpo de Matteucci a la morgue judicial para su autopsia y reconocimiento luego de hallarlo en La Aguadita. LA GACETA / ARCHIVO IDENTIFICACIÓN. La Policía trasladó el cuerpo de Matteucci a la morgue judicial para su autopsia y reconocimiento luego de hallarlo en La Aguadita. LA GACETA / ARCHIVO
19 Julio 2011
Ayer, Sabrina Matteucci cumplió siete meses sin su padre, Jorge Armando Matteucci. Lo vio por última vez la noche del 18 de diciembre, cuando el comerciante salió de su casa para ir a un asado con sus amigos. Pero alguien lo secuestró. Apareció días después en un camino vecinal de La Aguadita, al norte de la capital. Tenía las manos y los pies atados, la cabeza envuelta con cinta adhesiva y una medalla de la Virgen en la boca. Los interrogantes aún sobrevuelan el crimen, que lleva grabado el sello característico de la mafia.

"El tiempo pasó, y una se pregunta cómo puede ser que no haya pistas del asesino. Estamos en el aire. De todas formas, tenemos confianza en quienes están investigando", señaló Sabrina, de 18 años.

En la Policía también son optimistas. Sin embargo, por ahora no hay nada concreto en la causa, que está en manos de la fiscala Teresita Marnero. "Hasta el momento, no hay imputados ni sospechosos. Personal de la División Homicidios y Delitos Complejos realizó allanamientos, y secuestró material contable y otros elementos. Pero eso aún está siendo analizado", dijo el subdirector de Investigaciones, Humberto Ruezga. Además, por si quedaba alguna duda, el comisario aclaró: "por las características del caso, sin dudas se puede catalogar de complejo".

Pero, ¿cuándo un caso es complejo? "Cuando los autores del hecho limpian con cuidado la escena; cuando el crimen es cometido en un sitio y el cuerpo arrojado en otro alejado; o cuando se producen situaciones que complican la investigación, estamos en presencia de un caso complejo", indicó el ex comisario Marcial Escobar, reconocido por las pesquisas que llevó adelante cuando trabajaba en la Policía. Además, aclaró que esas barreras pueden ser superadas. "Existen recursos técnicos muy importantes, que permiten reconstruir los últimos minutos con vida de la víctima. Los teléfonos, por ejemplo, son clave", advirtió.

Luego, recordó que los homicidas siempre cometen algún error. "No existe el crimen perfecto, sino investigaciones mal realizadas. A veces, el poder también puede desviar una pesquisa. Pero, en el caso de Matteucci, está claro que fue obra de personas contratadas para tal fin", dijo.

Liliana Moreno, viuda de Matteucci, aseveró que les dijo a los expertos todo lo que sabía sobre la vida de su esposo. "Nada justifica lo que le hicieron. Desde diciembre corren diez mil versiones; hasta dentro de nuestra propia familia. Pero en los negocios de Jorge no encontré ninguna sospecha. Esto es algo que realmente nos desvela", le confesó la mujer a LA GACETA. Sabrina, con dolor, admite que eso los lleva a no descartar nada. "Todo puede ser", expresó. Esa incertidumbre también las perjudica en su vida cotidiana. "Mi mayor miedo siempre fue por Sabrina y mi hijo menor. Esto nos afectó mucho. Al subir a un taxi, yo anotaba la licencia y se la mandaba a mi hermana por mensaje de texto. Eran precauciones que íbamos tomando, pero nadie nos amenazó, dijo Liliana.

Desacuerdo
El mes pasado, Adrián Matteucci, hermano de la víctima, se mostró preocupado por la situación de la causa. "No se investigó nada. Y luego, con el caso del señor (Pablo) Aiziczon (asesinado hace cuatro meses), quedó claro que cuando hay voluntad, todo se esclarece", dijo en esa ocasión.

Sabrina no está de acuerdo con su tío. "Me parece que es una comparación absurda. Son dos casos totalmente distintos. Nosotros sabemos que hay pocas pistas, pero tenemos confianza en el comisario (Miguel) Gómez (jefe de Homicidios) y en nuestro abogado (Carlos Garmendia). Lo que le pasó al señor Aiziczon no es lo mismo que le sucedió a mi papá", remarcó.

El ex comisario Escobar, en tanto, repitió una máxima que del mundo de las pesquisas: "el tiempo que pasa es la verdad que huye -dijo-. Sin embargo, si se recolectaron elementos biológicos en la escena del crimen ya se tiene en las manos una evidencia firme e imperecedera. Se hallar un sospechoso, se podrá cotejar su participación rápidamente", dijo. En el caso de Matteucci, sin embargo, no se encontraron cabellos ni huellas digitales.

"Mi papá me dio todo; cumplió todos mis sueños, y nunca voy a olvidar lo que hizo por mí. Es injusto que te saquen así, como si nada, a un ser amado. Por eso, nosotros necesitamos saber quién fue", imploró, llorando, Sabrina Matteucci.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios