19 Julio 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- "Obama tiene más suerte que yo; a mí el presupuesto todavía no la oposición no me lo ha aprobado". De esa manera, la presidenta Cristina Fernández se refirió ayer a la crisis de Estados Unidos, durante el discurso de cierre del acto conmemorativo del 157 aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Asimismo, hizo hincapié en las diferencias en las calificaciones de las distintas economías. "Las reglas las tenemos que cumplir los que tenemos menor fuerza. Los que tienen más fuerza pueden estar seis horas sin operaciones en la Bolsa", como ocurrió con la Bolsa de Nueva York recientemente, dijo.
Afirmó que en Europa "estaban muy enojados con Moody?s y Fitch, porque denominaron como bonos basura los de Portugal y Grecia, y propusieron cerrar a las calificadoras. Resulta que cuando esas calificadoras califican a Argentina está muy bien, y cuando los califican a ellos, está muy mal". En ese sentido, la Presidenta se preguntó: "¿Cuántos países pueden exhibir los balances de pagos como el nuestro? ¿Cuántos países pueden exhibir una relación deuda-PBI como el nuestro? ¿Cuántos países pueden mostrar el nivel de salarios que se está pagando aquí?". Consideró que la deuda va a ser impagable para Grecia. ¿Alguien cree que puede pagar una deuda de 330.000 millones de euros? La reestructuración definitivamente vendrá, la disfrazarán de alguna manera", opinó. Y estimó que en relación a Argentina, la calificación como "mercado fronterizo", "es un castigo, porque sería muy malo que a alguien que hizo las cosas de una forma como no estaba en el manual del Consenso de Washington, le vaya bien".
Por su parte, el titular de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, consideró que "la actual situación de crisis en el mundo y las acciones que son tomadas en estos días, ponen en claro la absurda calificación de mercado fronterizo en que nos pusieron en 2009". El directivo reclamó "la reevaluación de esa clasificación", al destacar el progreso de la economía argentina y el hecho de que "Argentina ocupa un rol protagónico como miembro del Grupo de los 20".
En tanto, la Presidenta sostuvo que el gran desafío de su gestión pasa por "convencer a los argentinos de que no hay que apostar al dólar sino a las empresas que están instaladas en el país". "Hay una inmensa voluntad del Estado y del sector privado para que este momento no se quiebre", añadió la presidenta. (DyN-Especial)
Asimismo, hizo hincapié en las diferencias en las calificaciones de las distintas economías. "Las reglas las tenemos que cumplir los que tenemos menor fuerza. Los que tienen más fuerza pueden estar seis horas sin operaciones en la Bolsa", como ocurrió con la Bolsa de Nueva York recientemente, dijo.
Afirmó que en Europa "estaban muy enojados con Moody?s y Fitch, porque denominaron como bonos basura los de Portugal y Grecia, y propusieron cerrar a las calificadoras. Resulta que cuando esas calificadoras califican a Argentina está muy bien, y cuando los califican a ellos, está muy mal". En ese sentido, la Presidenta se preguntó: "¿Cuántos países pueden exhibir los balances de pagos como el nuestro? ¿Cuántos países pueden exhibir una relación deuda-PBI como el nuestro? ¿Cuántos países pueden mostrar el nivel de salarios que se está pagando aquí?". Consideró que la deuda va a ser impagable para Grecia. ¿Alguien cree que puede pagar una deuda de 330.000 millones de euros? La reestructuración definitivamente vendrá, la disfrazarán de alguna manera", opinó. Y estimó que en relación a Argentina, la calificación como "mercado fronterizo", "es un castigo, porque sería muy malo que a alguien que hizo las cosas de una forma como no estaba en el manual del Consenso de Washington, le vaya bien".
Por su parte, el titular de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, consideró que "la actual situación de crisis en el mundo y las acciones que son tomadas en estos días, ponen en claro la absurda calificación de mercado fronterizo en que nos pusieron en 2009". El directivo reclamó "la reevaluación de esa clasificación", al destacar el progreso de la economía argentina y el hecho de que "Argentina ocupa un rol protagónico como miembro del Grupo de los 20".
En tanto, la Presidenta sostuvo que el gran desafío de su gestión pasa por "convencer a los argentinos de que no hay que apostar al dólar sino a las empresas que están instaladas en el país". "Hay una inmensa voluntad del Estado y del sector privado para que este momento no se quiebre", añadió la presidenta. (DyN-Especial)







