"Hay que salir del sistema de subsidios cruzados"
El CEO de FIAT Argentina sostiene que, en el país, todos los precios de la energía están distorsionados y que es necesario corregirlos. El empresario señaló que es fundamental enseñar a los más chicos desde la confianza. Su especial relación con el Ejecutivo
16 Julio 2011 Seguir en 
Lo importante es lo que se dice y cómo se transmite el mensaje. Y está claro que los chicos deben aprender desde corta edad que las deudas se pagan y que así se vive mejor en el mundo. Cristiano Rattazzi es quien transmitió esa reflexión y viene pregonándola en cuanto foro asiste, como el de ayer, en esta ciudad. El CEO de FIAT Argentina y presidente del Consejo de Administración de Junior Achievement Argentina fue el invitado de honor de la 3ª Edición del Cocktail Consejo Consultivo de la filial Tucumán de la Fundación. Vino para ratificar el compromiso del sector privado hacia los jóvenes y, sobre todo, a agradecer la solidaridad de las empresas locales que alimentar el espíritu emprendedor a los más pequeños.
Rattazzi vino a LA GACETA junto con el presidente del consejo de administración de Junior Achievement Tucumán, Paul Bleckwedel; el vocal Gerardo Anadón y el director ejecutivo, José Guillermo Godoy. En la oportunidad fue recibido por el secretario general de Redacción, Carlos Abrehu. En una charla con LA GACETA, Rattazzi afirmó que, por más que a algunos funcionarios nacionales les incomode sus dichos, su relación con el Gobierno de Cristina Fernández es excelente.
-¿Cómo transita su relación con el Ejecutivo?
-Tuvimos siempre excelentes relaciones, pero yo digo las cosas que pienso y las seguiré diciendo. No es una cuestión de operación, sino de opción. En FIAT estamos invirtiendo mucho en la Argentina. Si de relaciones se trata, puedo decir que a algunos no les gusta ciertas declaraciones que hacemos y, como castigo, te ponen en la cuarta línea como castigo cuando te invitan a alguno de los actos oficiales. Así están dada las cosas, pero aclaro que no es a nivel ministros, ni de decisiones de peso en el Gobierno. Es de más abajo.
-Entonces el malestar es parcializado...
-Y lo fue cuando hablé de la inflación (en varias oportunidades advirtió sobre la necesidad de detener el proceso para no herir la competitividad). Resulta que ahora hablan todos de esa inflación y yo lo hice cuando se vislumbraba como uno de los problemas importantes del país. Ya no se necesita hablar más de eso. Luego surgió el famoso tema de los bulones. Antes no podíamos importar ni tornillos ni bulones y esto puso en riesgo a la fabricación de autos. Casi nos paran la fábrica. Se liberó eso, nosotros pudimos operar y, por lo que dije en su momento, algunos se enojaron conmigo. Lo seguiré diciendo, insisto, como también he elogiado ciertas medidas adoptadas por este Gobierno. Un caso en ese sentido es el crédito del Bicentenario, muy bien organizado por la gente del Banco Nación y que está bien hecho. También critiqué mucho el tema de las AFJP, cuando desde el Estado decidieron confiscarme la plata. Se lo digo siempre al ministro (de Economía, Amado) Boudou. Y se lo seguiré diciendo. Fue un error garrafal para el futuro de los argentinos. Con la excusa de la emergencia, muchas veces se comenten barbaridades. Y es necesario ser serios y decir que la deuda se paga. Después se puede cambiar y a nosotros nos está yendo bien.
-¿El hecho de que le vaya bien le da fortaleza de opinión?
-No es para nada clave. La clave es que no tenemos problemas con el Gobierno, pero cuando pasan cosas como las cuestiones de Brasil, nos paran la fábrica. Todavía hay complicaciones, no es fácil la salida en el intercambio con Brasil. Yo estoy en contra de las Licencias No Automáticas tal como están aplicadas. Digo que en el mundo, los países que han crecido lo hicieron sobre dos bases: instituciones fuertes y constantes en el tiempo y que esté abiertos al mundo. No hay países cerrados exitosos.
-Los fabricantes y las concesionarias dicen que este año habrá un récord de producción y de venta de autos, pero falta nafta para atender la demanda...
-En la Argentina, todos los valores de la energía están distorsionados. Lentamente hay que salir de esa política de subsidios y comenzar a disponer de nafta. El problema en la Argentina es cómo salir de esta situación grave, de salir de este esquema de subsidios cruzados que no resulta fácil. Hay que hacerlo.
Desde el principio
Rattazzi considera que es fundamental que los jóvenes, con los programas de Junior Achievement, aprendan a crear sus propias empresas. "Aprenden mucho de la vida real y con las dificultades propias que existen para generar riqueza", afirma. En ese aspecto, considera que es fundamental que se entienda el concepto de que lo público muy pocas veces puede generar riqueza, un patrimonio casi elemental del sector privado. El CEO de FIAT vuelve hacia el mensaje inicial, al de recrear la confianza (seguridad jurídica) para que los privados puedan seguir generando riquezas para el país.
Rattazzi vino a LA GACETA junto con el presidente del consejo de administración de Junior Achievement Tucumán, Paul Bleckwedel; el vocal Gerardo Anadón y el director ejecutivo, José Guillermo Godoy. En la oportunidad fue recibido por el secretario general de Redacción, Carlos Abrehu. En una charla con LA GACETA, Rattazzi afirmó que, por más que a algunos funcionarios nacionales les incomode sus dichos, su relación con el Gobierno de Cristina Fernández es excelente.
-¿Cómo transita su relación con el Ejecutivo?
-Tuvimos siempre excelentes relaciones, pero yo digo las cosas que pienso y las seguiré diciendo. No es una cuestión de operación, sino de opción. En FIAT estamos invirtiendo mucho en la Argentina. Si de relaciones se trata, puedo decir que a algunos no les gusta ciertas declaraciones que hacemos y, como castigo, te ponen en la cuarta línea como castigo cuando te invitan a alguno de los actos oficiales. Así están dada las cosas, pero aclaro que no es a nivel ministros, ni de decisiones de peso en el Gobierno. Es de más abajo.
-Entonces el malestar es parcializado...
-Y lo fue cuando hablé de la inflación (en varias oportunidades advirtió sobre la necesidad de detener el proceso para no herir la competitividad). Resulta que ahora hablan todos de esa inflación y yo lo hice cuando se vislumbraba como uno de los problemas importantes del país. Ya no se necesita hablar más de eso. Luego surgió el famoso tema de los bulones. Antes no podíamos importar ni tornillos ni bulones y esto puso en riesgo a la fabricación de autos. Casi nos paran la fábrica. Se liberó eso, nosotros pudimos operar y, por lo que dije en su momento, algunos se enojaron conmigo. Lo seguiré diciendo, insisto, como también he elogiado ciertas medidas adoptadas por este Gobierno. Un caso en ese sentido es el crédito del Bicentenario, muy bien organizado por la gente del Banco Nación y que está bien hecho. También critiqué mucho el tema de las AFJP, cuando desde el Estado decidieron confiscarme la plata. Se lo digo siempre al ministro (de Economía, Amado) Boudou. Y se lo seguiré diciendo. Fue un error garrafal para el futuro de los argentinos. Con la excusa de la emergencia, muchas veces se comenten barbaridades. Y es necesario ser serios y decir que la deuda se paga. Después se puede cambiar y a nosotros nos está yendo bien.
-¿El hecho de que le vaya bien le da fortaleza de opinión?
-No es para nada clave. La clave es que no tenemos problemas con el Gobierno, pero cuando pasan cosas como las cuestiones de Brasil, nos paran la fábrica. Todavía hay complicaciones, no es fácil la salida en el intercambio con Brasil. Yo estoy en contra de las Licencias No Automáticas tal como están aplicadas. Digo que en el mundo, los países que han crecido lo hicieron sobre dos bases: instituciones fuertes y constantes en el tiempo y que esté abiertos al mundo. No hay países cerrados exitosos.
-Los fabricantes y las concesionarias dicen que este año habrá un récord de producción y de venta de autos, pero falta nafta para atender la demanda...
-En la Argentina, todos los valores de la energía están distorsionados. Lentamente hay que salir de esa política de subsidios y comenzar a disponer de nafta. El problema en la Argentina es cómo salir de esta situación grave, de salir de este esquema de subsidios cruzados que no resulta fácil. Hay que hacerlo.
Desde el principio
Rattazzi considera que es fundamental que los jóvenes, con los programas de Junior Achievement, aprendan a crear sus propias empresas. "Aprenden mucho de la vida real y con las dificultades propias que existen para generar riqueza", afirma. En ese aspecto, considera que es fundamental que se entienda el concepto de que lo público muy pocas veces puede generar riqueza, un patrimonio casi elemental del sector privado. El CEO de FIAT vuelve hacia el mensaje inicial, al de recrear la confianza (seguridad jurídica) para que los privados puedan seguir generando riquezas para el país.







