Algarabía en Belén por la retirada del ejército israelí

Israel cumplió con lo acordado en la "hoja de ruta". Repicaron las campanas de las iglesias. Los residentes saludaron el retorno de las fuerzas de seguridad locales

VUELTA A CASA. Soldados israelíes celebran su retiro de la ciudad, luego de un año de ocupación militar.
VUELTA A CASA. Soldados israelíes celebran su retiro de la ciudad, luego de un año de ocupación militar.
03 Julio 2003
BELEN.- Las campanas de las iglesias de Belén repicaron cuando Israel completó ayer la entrega de la ciudad cisjordana a la policía palestina, en cumplimiento de un pacto de seguridad que busca respaldar un nuevo plan de paz impulsado por Estados Unidos. En medio del ulular de las sirenas de sus patrulleros, unos cien policías palestinos armados con fusiles de asalto AK-47 salieron a custodiar las calles de la vieja ciudad de Belén, reverenciada por los cristianos como el lugar donde nació Jesucristo, así como de las localidades aledañas de Beit Jala y Beit Sahour.
Sin embargo, la alegría palestina quedó opacada porque los tanques y los soldados israelíes continuaban rodeando Belén y restringiendo el movimiento desde y hacia la ciudad. "Es una retirada ceremonial, no una retirada verdadera", dijo el alcalde de Belén, Hanna Nasser, al comentar la salida de las tropas judías, acordada el martes en Jerusalén por el primer ministro israelí, Ariel Sharon, y su homólogo palestino, Mahmud Abbas.
Belén es una de las ciudades cisjordanas con gobierno palestino reocupadas por las tropas de Israel el año pasado, tras una ola de ataques suicidas, producidos en el marco del levantamiento iniciado en setiembre del 2000. La ocupación israelí incluyó el sitio de la Iglesia de la Natividad, en la plaza Manger, cuando militantes palestinos se refugiaron dentro del templo. Los residentes saludaron desde sus autos, mientras hacían sonar las bocinas, a los policías de uniforme azul que comenzaron a dirigir el tráfico. Algunos hicieron ondear banderas palestinas con sus colores negro, verde, rojo y blanco.

Advertencia
Por otra parte, el líder palestino prometió encarcelar a los militantes que violen el cese del fuego declarado el fin de semana. "Los reprimiremos. Pienso que el pueblo palestino aceptará esto porque ellos aceptaron la tregua y están inclinados a mantenerla. Por lo tanto, desde ahora, a cualquiera, de cualquier facción y cualquier partido que la viole lo pondremos en prisión", dijo Abbas. El plan de paz requiere que la policía palestina llene el vacío dejado por las tropas de Israel en esa zona. Los comandantes palestinos se comprometieron a evitar ataques contra israelíes desde Belén. Sin embargo, Israel, que ya retiró su ejército de la Franja de Gaza, dejó en claro que si los palestinos no logran poner fin a los ataques extremistas, puede volver a tomar la ciudad. (Reuter)

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