El humor popular no descansa nunca y menos cuando la muchedumbre disimula al autor de ingeniosas intervenciones. La espera en la Casa Histórica se prestó a las más curiosas descargas, especialmente de las mujeres que se habían agolpado detrás de las barras para darle un "saludito" a la Presidenta de la Nación.
La atracción principal fue el candidato a vicepresidente de la Nación, Amado Boudou. "Mirá que fuerte que está". "Llamálo, gritále", se codeaban entre sí un grupo de cinco mujeres a 50 metros de las puertas de la Casa Histórica. Tanto insistieron que finalmente lo consiguieron. El ministro de Economía de la Nación se acercó hasta ella y les dio el preciado trofeo: cada una se quedó con un beso. Apenas se dio vuelta, una le lanzó la frase final: "Boudou, no te vayas, llevame con vos quiero ser tu mucamita".
Apenas se fue el funcionario, las mujeres siguieron su acelerada tertulia y apuntaron a un granadero que lo que menos podía era mantener el rictus serio. "Vamos Pepa, vamos, tanteálo", le pedía una de las señoras que finalmente le arrojaron flores a Cristina cuando salió del solar patrio. Mientras tanto, se divertían.
Un hombre que estaba al lado de ella se sintió amedrentado por la osadía de las mujeres: "mamita sos divina", empezó a gritar tirándole besos. La esposa lo miró entre sorprendida y eufórica: "bueno al fin y al cabo no está mal: yo me quedo con Boudou y vos con la (Mercedes) Marcó del Pont". LA GACETA ©







