El Gobierno dice que no confronta con Moyano
Tomada evaluó que es "normal" la queja del líder de la CGT por más cargos en la lista oficialista y negó que haya un distanciamiento . El ministro de Trabajo apuntó que es opinable que un dirigente sindical quiera conducir también los destinos del país. Destacan el apoyo gremial a la Presidenta.
BUENOS AIRES.- Dirigentes del kirchnerismo evaluaron que es "normal" la queja del secretario de la CGT, Hugo Moyano, por los escasos lugares que logró en las listas de candidatos y advirtieron que las expresiones del sector trabajador no deben ser leídas "en clave confrontativa".
En tanto, desde la central obrera no hubo declaraciones. Sólo se reiteraron los dichos de Moyano en la clausura del plenario de los trabajadores plásticos, que sonaron como advertencia: "el movimiento obrero tiene hombres con suficiente capacidad para que a futuro un hombre que provenga de las organizaciones gremiales llegue a la Casa Rosada".
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el diputado por Buenos Aires Edgardo Depetri y el diputado y referente del Movimiento Evita bonaerense, Fernando Navarro coincidieron en minimizar el "descontento" que Moyano planteó en la reunión gremial al señalar que "el movimiento obrero no fue tenido en cuenta" en el cierre de las listas por parte de la presidenta, Cristina Fernández.
"Este tipo de declaraciones, este concepto, este pensamiento del secretario general de la CGT, es reiterado, lo ha dicho en otras oportunidades, es una expresión que no tiene que ser leída en clave confrontativa", aseguró Tomada y negó en forma enfática un distanciamiento entre el Gobierno nacional y la CGT.
Luego, el ministro agregó: "él (Moyano) piensa así; cree un dirigente sindical puede pasar de conducir un sindicato a conducir los destinos del país. Ese es un tema razonable, discutible, opinable, porque el movimiento obrero siempre tuvo presencia política y diputados, senadores, vicegobernadores y gobernadores".
Navarro, opinó que la queja de Moyano fue una manifestación "normal" de cualquier dirigente gremial, político o social, luego de la conformación de las listas en el que sus expectativas no se han cumplimentado. "Lo más importante es que ratifican el apoyo al rumbo del modelo de Cristina. Creo que eso habla de la responsabilidad de Moyano. Después me parece positivo que los dirigentes gremiales busquen tener participación para que alguna vez un trabajador conduzca los destinos de la Nación", indicó. Sin embargo, aclaró que "esta es una Argentina distinta a 2001", cuando recordó que los trabajadores tenían que afrontar las pérdidas de puestos laborales: "los que estaban marginados hoy reclaman más lugares y está muy bien que así sea".
Depetri, diputado por la provincia de Buenos Aires, insistió en que es "legítimo" que Moyano reclame más lugares en las listas de candidatos del oficialismo para las próximas elecciones del 23 de octubre.
"Creo que el movimiento sindical es una expresión de poder muy fuerte, que tiene más de 100 años de historia en este país y que reivindica para su sector espacios de poder que el peronismo siempre les dio como perspectiva. Pero hoy hay otro escenario en la Argentina, no es más aquel que el movimiento obrero tenía con Perón en vida", advirtió. (DyN)
En tanto, desde la central obrera no hubo declaraciones. Sólo se reiteraron los dichos de Moyano en la clausura del plenario de los trabajadores plásticos, que sonaron como advertencia: "el movimiento obrero tiene hombres con suficiente capacidad para que a futuro un hombre que provenga de las organizaciones gremiales llegue a la Casa Rosada".
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el diputado por Buenos Aires Edgardo Depetri y el diputado y referente del Movimiento Evita bonaerense, Fernando Navarro coincidieron en minimizar el "descontento" que Moyano planteó en la reunión gremial al señalar que "el movimiento obrero no fue tenido en cuenta" en el cierre de las listas por parte de la presidenta, Cristina Fernández.
"Este tipo de declaraciones, este concepto, este pensamiento del secretario general de la CGT, es reiterado, lo ha dicho en otras oportunidades, es una expresión que no tiene que ser leída en clave confrontativa", aseguró Tomada y negó en forma enfática un distanciamiento entre el Gobierno nacional y la CGT.
Luego, el ministro agregó: "él (Moyano) piensa así; cree un dirigente sindical puede pasar de conducir un sindicato a conducir los destinos del país. Ese es un tema razonable, discutible, opinable, porque el movimiento obrero siempre tuvo presencia política y diputados, senadores, vicegobernadores y gobernadores".
Navarro, opinó que la queja de Moyano fue una manifestación "normal" de cualquier dirigente gremial, político o social, luego de la conformación de las listas en el que sus expectativas no se han cumplimentado. "Lo más importante es que ratifican el apoyo al rumbo del modelo de Cristina. Creo que eso habla de la responsabilidad de Moyano. Después me parece positivo que los dirigentes gremiales busquen tener participación para que alguna vez un trabajador conduzca los destinos de la Nación", indicó. Sin embargo, aclaró que "esta es una Argentina distinta a 2001", cuando recordó que los trabajadores tenían que afrontar las pérdidas de puestos laborales: "los que estaban marginados hoy reclaman más lugares y está muy bien que así sea".
Depetri, diputado por la provincia de Buenos Aires, insistió en que es "legítimo" que Moyano reclame más lugares en las listas de candidatos del oficialismo para las próximas elecciones del 23 de octubre.
"Creo que el movimiento sindical es una expresión de poder muy fuerte, que tiene más de 100 años de historia en este país y que reivindica para su sector espacios de poder que el peronismo siempre les dio como perspectiva. Pero hoy hay otro escenario en la Argentina, no es más aquel que el movimiento obrero tenía con Perón en vida", advirtió. (DyN)







