El alperovichismo podría compartir el palco con un cristinismo que lo incomoda
La presencia de Hebe de Bonafini es una incógnita; la diputada Córdoba no asistiría al mitin en el hipódromo. "El palco lo arma la Presidenta", justificó el senador Mansilla. El oficialismo local apunta a evitar cualquier confrontación política en la visita de la jefa de Estado.
El alperovichismo está abocado a que, el sábado, la presidenta, Cristina Fernández, se sienta contenida y respaldada por el oficialismo en su camino hacia la reelección. De ahí el recelo impuesto por el Gobierno a los detalles de la organización de los actos oficiales y políticos en conmemoración del 195º aniversario de la Declaración de la Independencia nacional.
Desde el martes, en el hipódromo comenzó a montarse el escenario principal en el que estarán las autoridades nacionales y provinciales. Desde ese palco, la jefa de Estado pronunciará su discurso por cadena nacional, al igual que el gobernador, José Alperovich. Sin embargo, a diferencia de los años anteriores, en los que el acceso al escenario fue más flexible, todo indica que esta vez habrá menos invitados.
"El palco lo arma la Presidenta", se escudó el senador nacional Sergio Mansilla, uno de los alperovichistas encargados de la organización del mitin.
La pregunta que eludió el legislador nacional refiere a los últimos hechos que incomodaron al mandatario tucumano: las críticas de la presidenta Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y de la diputada Stella Maris Córdoba. Ambas participaron en años anteriores de los festejos por el 9 de Julio y tienen acceso directo al palco presidencial. ¿Volverán a compartir escenario con el gobernador?
En mayo, la referente de los derechos humanos llegó a Tucumán para participar de una serie de actos en Tafí Viejo. Sin embargo, sorprendió al alperovichismo al tildar de acomodaticio al gobernador. Según Bonafini, Alperovich no responde naturalmente al proyecto cristinista, sino que lo hace por interés. Incluso, lo llamó acomodaticio.
Córdoba, en tanto, hace meses que rompió con el alperovichismo y anunció su decisión de disputarle la gobernación. Principalmente, le cuestionó su relación con sectores del bussismo.
Según estiman en la Casa de Gobierno, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo no integraría la comitiva oficial que acompañará a la Presidenta. De todas maneras, esa decisión se conocerá cuando desde Buenos Aires informen sobre la lista de invitados a los actos del sábado.
En cuanto a la diputada Córdoba, LA GACETA pudo averiguar que en su entorno cobra fuerza la idea de no asistir al mitin alperovichista en el hipódromo.
"A nosotros nada nos puede incomodar porque vamos a estar abajo, con la gente. Estamos abocados a la organización. Lo demás corre por cuenta de la Presidenta", añadió Mansilla. En rigor, la decisión del alperovichismo es evitar cualquier confrontación o situación que pueda perturbar la presencia de la jefa de Estado en esta provincia.
Ayer, el gobernador Alperovich volvió a pedir a los tucumanos que acompañen con su voto a Cristina Fernández. "Necesitamos a Cristina cuatro años más para cambiar definitivamente a Tucumán, necesitamos tener un Gobierno que nos siga ayudando", aseveró el titular del Poder Ejecutivo. "Todavía hay que gente que sigue mal. Todavía falta mucho en Tucumán y no es un eslogan de campaña, porque se ve que se ha hecho mucho pero hay tanta gente que quiere que le lleguen las mejoras que hay que seguir trabajando fuerte. Necesitamos cuatro años más", insistió.
En el Gobierno, la decisión oficial es sortear un 9 de Julio sin sobresaltos políticos.
Desde el martes, en el hipódromo comenzó a montarse el escenario principal en el que estarán las autoridades nacionales y provinciales. Desde ese palco, la jefa de Estado pronunciará su discurso por cadena nacional, al igual que el gobernador, José Alperovich. Sin embargo, a diferencia de los años anteriores, en los que el acceso al escenario fue más flexible, todo indica que esta vez habrá menos invitados.
"El palco lo arma la Presidenta", se escudó el senador nacional Sergio Mansilla, uno de los alperovichistas encargados de la organización del mitin.
La pregunta que eludió el legislador nacional refiere a los últimos hechos que incomodaron al mandatario tucumano: las críticas de la presidenta Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y de la diputada Stella Maris Córdoba. Ambas participaron en años anteriores de los festejos por el 9 de Julio y tienen acceso directo al palco presidencial. ¿Volverán a compartir escenario con el gobernador?
En mayo, la referente de los derechos humanos llegó a Tucumán para participar de una serie de actos en Tafí Viejo. Sin embargo, sorprendió al alperovichismo al tildar de acomodaticio al gobernador. Según Bonafini, Alperovich no responde naturalmente al proyecto cristinista, sino que lo hace por interés. Incluso, lo llamó acomodaticio.
Córdoba, en tanto, hace meses que rompió con el alperovichismo y anunció su decisión de disputarle la gobernación. Principalmente, le cuestionó su relación con sectores del bussismo.
Según estiman en la Casa de Gobierno, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo no integraría la comitiva oficial que acompañará a la Presidenta. De todas maneras, esa decisión se conocerá cuando desde Buenos Aires informen sobre la lista de invitados a los actos del sábado.
En cuanto a la diputada Córdoba, LA GACETA pudo averiguar que en su entorno cobra fuerza la idea de no asistir al mitin alperovichista en el hipódromo.
"A nosotros nada nos puede incomodar porque vamos a estar abajo, con la gente. Estamos abocados a la organización. Lo demás corre por cuenta de la Presidenta", añadió Mansilla. En rigor, la decisión del alperovichismo es evitar cualquier confrontación o situación que pueda perturbar la presencia de la jefa de Estado en esta provincia.
Ayer, el gobernador Alperovich volvió a pedir a los tucumanos que acompañen con su voto a Cristina Fernández. "Necesitamos a Cristina cuatro años más para cambiar definitivamente a Tucumán, necesitamos tener un Gobierno que nos siga ayudando", aseveró el titular del Poder Ejecutivo. "Todavía hay que gente que sigue mal. Todavía falta mucho en Tucumán y no es un eslogan de campaña, porque se ve que se ha hecho mucho pero hay tanta gente que quiere que le lleguen las mejoras que hay que seguir trabajando fuerte. Necesitamos cuatro años más", insistió.
En el Gobierno, la decisión oficial es sortear un 9 de Julio sin sobresaltos políticos.







