El Gobierno defendió la potestad de Cristina para armar las listas

Aníbal Fernández dijo que el PJ es un movimiento nacional conducido por la Presidenta. Abal Medina afirmó que Verna que tiene miedo a perder. De Narváez dijo que "el Gobierno está cayendo". Opinó la jefa de Estado.

DESPECHADO. Abal Medina negó haber dialogado con Verna y aseguró que el senador pampeano armó una fábula ante la posibilidad de ser derrotado. TELAM
DESPECHADO. Abal Medina negó haber dialogado con Verna y aseguró que el senador pampeano armó una "fábula" ante la posibilidad de ser derrotado. TELAM
Por Redacción Política 06 Julio 2011
BUENOS AIRES.- El renunciamiento del senador nacional Carlos Verna a su candidatura a la gobernación de La Pampa, en rechazo al armado de la lista de postulantes a diputado nacional -cuyos nombres impuso la presidenta, Cristina Fernández-, generó la interpretación desde el oficialismo, intentando quitarle dramatismo, y también desde la oposición, que afirman que se trata de un debilitamiento del poder "K".

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el secretario de Comunicación Pública, Juan Abal Medina, salieron al cruce de las críticas de Verna. El "superministro" llamó a respetar la decisión del pampeano de retirar su candidatura a gobernador, pero defendió el derecho de la jefa del Estado de tener la última palabra en el armado de las boletas.

"El peronismo no es una federación de partidos municipales y provinciales. No sé por qué se bajó (Verna). Lo que sí sé es que el peronismo es un movimiento nacional que conduce Cristina", advirtió.

Por su parte, Abal Medina negó -vía "Twitter"- haber mantenido una conversación con Verna en la que ambos habrían acordado los postulantes de la lista pampeana. En ese sentido, el funcionario calificó de "fabulador" al senador y planteó que su paso al costado en la candidatura quizá tenga que ver con "el simple miedo a perder".

Abal Medina, mediante la red social, dijo: "me dicen que, en un programa de radio, el retirado candidato Verna sostuvo haber hablado conmigo sobre las candidaturas pampeanas. La realidad es que nunca en mi vida hablé con Verna, ni de ese tema ni de ningún otro". Al respecto, el funcionario se planteó: "¿será que esta fábula de Verna, y no de Esopo, fue construida para bajarse de la candidatura con otro argumento que no fuera el simple miedo a perder?".

La propia Cristina Fernández terció en la polémica abierta a raíz de la integración de las listas electivas. Con tono irónico, afirmó: "pasé del doble comando a una autoritaria rebanadora de cabezas de utópicos candidatos"."No estoy deprimida, estoy triste", aseveró.

"Votos por plata"

Desde la oposición, el candidato a gobernador bonaerense de la Unión para el Desarrollo Social (Udeso), Francisco de Narváez, consideró que con la dimisión de Verna "comienza a verse en la superficie el deterioro, la caída del gobierno de Cristina". "Ellos (por el oficialismo) han tomado una posición de imponer candidatos sin ni siquiera conversarlos. Han exteriorizado, como lo ha dicho Verna, la política de votos por plata", señaló.

De Narváez apuntó que "esto también ha sucedido en Buenos Aires. Es una práctica política aberrante, muy intensificada y practicada por Néstor Kirchner y que el gobierno de Cristina continúa". "Comienza a verse en la superficie el deterioro, la caída. Esto son las primeras señales que se ven, a 110 días de la elección del 23 de octubre y a 40 días de las primarias del 14 de agosto", advirtió. (NA)

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