04 Julio 2011 Seguir en 
LA HAYA, Holanda.- El ex general y presunto criminal de guerra serbio, Ratko Mladic, desafió a los jueces del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) y se negó, por segunda vez, a que se leyeran los cargos en su contra. Sus constantes muestras de indisciplina le valieron ser expulsado.
"No pienso escuchar esto en modo alguno. ¿Pero quién se ha creido que es usted? No me deja ni respirar, está hablando en vano", gritó un desafiante Mladic al juez presidente del tribunal en La Haya, el holandés Alphons Orie, quien ordenó su expulsión de la sala por las constantes interrupciones y gesticulaciones.
El militar, de 69 años, está acusado de crímenes contra la humanidad y genocidio por la matanza de cerca de 8.000 varones bosniomusulmanes del ex enclave de Srebrenica, este de Bosnia, en julio de 1995, en el marco de las campañas de limpieza étnica serbias durante la guerra de los Balcanes. Fue el hecho más grave desde el holocausto de los judíos en la II Guerra Mundial.
Mladic también increpó a algunos de los asistentes al juicio, en especial a los miembros de la organización "Madres de Srebrenica", que presencian el debate tras un grueso cristal antibalas. El acusado desconoce el tribunal de Naciones Unidas porque (según afirma) no le permiten que elija a sus abogados defensores. En la audiencia no se declaró culpable ni inocente de las imputaciones, pero su actitud de rebeldía es similar a una declaración de "no culpable" de oficio, lo que permitió que se abra formalmente el proceso penal.
El imputado fue detenido el 26 de mayo en Serbia, tras estar prófugo desde 1995 por violaciones a los derechos humanos. "Estoy muy enfermo, tengo frío y necesito una gorra", le dijo a Orie. Su abogado serbio, Milos Saljic, aseguró que padece una grave enfermedad (se especuló con un cáncer linfático), pero los equipos médicos del TPIY indicaron que está en condiciones de comparecer en el juicio.
Responsabilidades
El TPI resolverá hoy sobre la presunta responsabilidad penal subsidiaria de Holanda en la muerte de algunos de los asesinados de Srebrenica, en julio de 1995, cuando las tropas de Mladic ingresaron en una zona que debía estar protegida por los cascos azules holandeses de la ONU (el batallón "Duchtbat") y cometieron la masacre.
El contingente holandés estaba bajo mando del general Ton Karremans, a quien se ve conversando amistosamente con Mladic en una polémica fotografía publicada por el diario "De Volkskrant". Incluso, brindan con una copa de vino, lo que despertó sospechas de complicidad por omisión al no impedir los crímenes, de parte de organismos de derechos humanos.
Aunque una comisión parlamentaria independiente determinó hace más de una década que los efectivos holandeses no contaban con el armamento suficiente para contrarrestar a los serbios, todavía son muchos quienes juzgan esa explicación excesivamente simplista. (Especial-DPA-AFP)
"No pienso escuchar esto en modo alguno. ¿Pero quién se ha creido que es usted? No me deja ni respirar, está hablando en vano", gritó un desafiante Mladic al juez presidente del tribunal en La Haya, el holandés Alphons Orie, quien ordenó su expulsión de la sala por las constantes interrupciones y gesticulaciones.
El militar, de 69 años, está acusado de crímenes contra la humanidad y genocidio por la matanza de cerca de 8.000 varones bosniomusulmanes del ex enclave de Srebrenica, este de Bosnia, en julio de 1995, en el marco de las campañas de limpieza étnica serbias durante la guerra de los Balcanes. Fue el hecho más grave desde el holocausto de los judíos en la II Guerra Mundial.
Mladic también increpó a algunos de los asistentes al juicio, en especial a los miembros de la organización "Madres de Srebrenica", que presencian el debate tras un grueso cristal antibalas. El acusado desconoce el tribunal de Naciones Unidas porque (según afirma) no le permiten que elija a sus abogados defensores. En la audiencia no se declaró culpable ni inocente de las imputaciones, pero su actitud de rebeldía es similar a una declaración de "no culpable" de oficio, lo que permitió que se abra formalmente el proceso penal.
El imputado fue detenido el 26 de mayo en Serbia, tras estar prófugo desde 1995 por violaciones a los derechos humanos. "Estoy muy enfermo, tengo frío y necesito una gorra", le dijo a Orie. Su abogado serbio, Milos Saljic, aseguró que padece una grave enfermedad (se especuló con un cáncer linfático), pero los equipos médicos del TPIY indicaron que está en condiciones de comparecer en el juicio.
Responsabilidades
El TPI resolverá hoy sobre la presunta responsabilidad penal subsidiaria de Holanda en la muerte de algunos de los asesinados de Srebrenica, en julio de 1995, cuando las tropas de Mladic ingresaron en una zona que debía estar protegida por los cascos azules holandeses de la ONU (el batallón "Duchtbat") y cometieron la masacre.
El contingente holandés estaba bajo mando del general Ton Karremans, a quien se ve conversando amistosamente con Mladic en una polémica fotografía publicada por el diario "De Volkskrant". Incluso, brindan con una copa de vino, lo que despertó sospechas de complicidad por omisión al no impedir los crímenes, de parte de organismos de derechos humanos.
Aunque una comisión parlamentaria independiente determinó hace más de una década que los efectivos holandeses no contaban con el armamento suficiente para contrarrestar a los serbios, todavía son muchos quienes juzgan esa explicación excesivamente simplista. (Especial-DPA-AFP)







