01 Julio 2003 Seguir en 
Haditha.- Una explosión en un depósito de municiones cerca de la ciudad de Haditha, en el norte de Irak, causó al menos 25 muertos y unos 100 heridos, según reportes de la cadena árabe Al Jazira. El hecho, presuntamente producto de un saqueo por parte de civiles, ocurrió el sábado pero fue dado a conocer recién ayer. Fuentes militares estadounidenses temieron al principio que se tratara de un atentado, pero en realidad la tragedia se desencadenó en momentos en que civiles iraquíes intentaban robar armas y proyectiles para luego venderlos como metales.
"Es imposible dar una cifra exacta de muertos porque los cuerpos están carbonizados y el techo del almacén se desplomó sobre ellos; pero hay decenas", reveló un médico del hospital de Haditha, situada 260 kilómetros al norte de Bagdad. "Quince miembros de la familia de un colega mío murieron, pero los soldados norteamericanos no le llevaron más que cuatro cadáveres", añadió.
El enorme almacén de municiones, perteneciente a la industria militar iraquí y ya en desuso, se halla en el pueblo de Haklamiyah, 30 kilómetros al norte de Haditha.
Pobres y con hambre
"En el momento de la explosión éramos más de cien los que estábamos en el depósito o en los alrededores", relató un hombre de 27 años que sufrió quemaduras en todo el cuerpo. Explicó que cada mañana llegaba al almacén gente sin recursos para desmontar las ojivas, retirar la pólvora y cargar los obuses en camiones para vender el cobre. "Somos todos pobres, no tenemos nada para comer y podemos vender una tonelada de cobre por 500.000 dinares (unos U$S 420)", explicó.
Ayer, las fuerzas norteamericanas arrestaron a varios sospechosos en Haklamiyah, con el propósito de investigar otros episodios registrados en el arsenal. Las fuerzas norteamericanas tratan de frenar una ola de delitos comunes, entre ellos la ola de saqueos de viviendas familiares y de instalaciones militares y nucleares iraquíes, que ha seguido a la caída de Saddam Hussein el 9 de abril. (Reuter/Télam)
Arrestos en el operativo "Serpiente de cascabel"
BAGDAD.- Las fuerzas estadounidenses detuvieron a 200 personas en dos operaciones contra los grupos opuestos a la ocupación, en el marco de la operación "Serpiente de cascabel", la mayor campaña militar de la posguerra en Irak. Las tropas estadounidenses se enfrentan casi a diario a ataques con armas de fuego y aseguran que los agresores son remanentes de la antigua estructura de poder del derrocado presidente Saddam Hussein. Sin embargo, muchos iraquíes aseguran que algunos activistas armados no están vinculados a Saddam, sino que se trata de ciudadanos comunes y convencidos de que su país no debería estar ocupado. La mayoría de los iraquíes reclama el retiro de la fuerza militar y responsabiliza a las autoridades civiles norteamericanas de la falta de seguridad y de servicios básicos.
Hace dos días, desconocidos dispararon una granada impulsada por cohete contra una patrulla militar en Falluja, 30 kilómetros al oeste de Bagdad. Un periodista resultó herido. Poco más tarde, tres personas murieron cuando la camioneta en la que viajaban chocó contra el vehículo militar en el que era transportado el periodista herido. Al menos 60 soldados estadounidenses han muerto por fuego hostil desde que Estados Unidos declaró el fin de los grandes combates el 1 de mayo. Pese a ello, el Pentágono negó que el Ejército esté estancado en Irak. (Reuter)
"Es imposible dar una cifra exacta de muertos porque los cuerpos están carbonizados y el techo del almacén se desplomó sobre ellos; pero hay decenas", reveló un médico del hospital de Haditha, situada 260 kilómetros al norte de Bagdad. "Quince miembros de la familia de un colega mío murieron, pero los soldados norteamericanos no le llevaron más que cuatro cadáveres", añadió.
El enorme almacén de municiones, perteneciente a la industria militar iraquí y ya en desuso, se halla en el pueblo de Haklamiyah, 30 kilómetros al norte de Haditha.
Pobres y con hambre
"En el momento de la explosión éramos más de cien los que estábamos en el depósito o en los alrededores", relató un hombre de 27 años que sufrió quemaduras en todo el cuerpo. Explicó que cada mañana llegaba al almacén gente sin recursos para desmontar las ojivas, retirar la pólvora y cargar los obuses en camiones para vender el cobre. "Somos todos pobres, no tenemos nada para comer y podemos vender una tonelada de cobre por 500.000 dinares (unos U$S 420)", explicó.
Ayer, las fuerzas norteamericanas arrestaron a varios sospechosos en Haklamiyah, con el propósito de investigar otros episodios registrados en el arsenal. Las fuerzas norteamericanas tratan de frenar una ola de delitos comunes, entre ellos la ola de saqueos de viviendas familiares y de instalaciones militares y nucleares iraquíes, que ha seguido a la caída de Saddam Hussein el 9 de abril. (Reuter/Télam)
BAGDAD.- Las fuerzas estadounidenses detuvieron a 200 personas en dos operaciones contra los grupos opuestos a la ocupación, en el marco de la operación "Serpiente de cascabel", la mayor campaña militar de la posguerra en Irak. Las tropas estadounidenses se enfrentan casi a diario a ataques con armas de fuego y aseguran que los agresores son remanentes de la antigua estructura de poder del derrocado presidente Saddam Hussein. Sin embargo, muchos iraquíes aseguran que algunos activistas armados no están vinculados a Saddam, sino que se trata de ciudadanos comunes y convencidos de que su país no debería estar ocupado. La mayoría de los iraquíes reclama el retiro de la fuerza militar y responsabiliza a las autoridades civiles norteamericanas de la falta de seguridad y de servicios básicos.
Hace dos días, desconocidos dispararon una granada impulsada por cohete contra una patrulla militar en Falluja, 30 kilómetros al oeste de Bagdad. Un periodista resultó herido. Poco más tarde, tres personas murieron cuando la camioneta en la que viajaban chocó contra el vehículo militar en el que era transportado el periodista herido. Al menos 60 soldados estadounidenses han muerto por fuego hostil desde que Estados Unidos declaró el fin de los grandes combates el 1 de mayo. Pese a ello, el Pentágono negó que el Ejército esté estancado en Irak. (Reuter)







