01 Julio 2003 Seguir en 
Miami.- El presidente norteamericano, George W. Bush, afirmó que en Cuba no habrá libertad bajo el actual gobierno del presidente Fidel Castro. Asimismo, sostuvo que la política actual de su gobierno es actuar contra sus enemigos antes de que ellos actúen contra Estados Unidos, con lo que mantuvo su teoría de ataques militares preventivos y sugirió la posibilidad de aplicarla contra La Habana. "La mejor forma de asegurar a los Estados Unidos es encontrar al enemigo antes de que el enemigo venga a nosotros", dijo Bush durante un almuerzo para recaudar fondos hacia su campaña por la reelección en el Hotel Hilton, cerca del aeropuerto de Miami.
Según analistas, la retórica de Bush sobre Cuba dejó entrever que el mandatario no tiene interés en desmentir directamente las acusaciones de La Habana en el sentido de que Washington podría declararle una guerra. Desde la intervención militar angloamericana en Irak, el gobierno cubano viene insistiendo en que algo similar podría ocurrir con Cuba.
Al momento de hablar sobre Cuba, Bush abordó el tema de la lucha contra el terrorismo. La isla carbeña aparece en la lista estadounidense de países que apoyan a agrupaciones terroristas, pese a las continuas desmentidas de La Habana y a la falta de pruebas fehacientes por parte de Washington. "La libertad está en el corazón de todos los seres humanos y nosotros creemos en una Cuba libre", expresó. Previamente, Bush prometió a ancianos latinoamericanos el acceso sin costo alguno a cualquier tipo de medicina, un beneficio social largamente esperado. Se estima que, tras sus visitas a Miami y Tampa, el mandatario sumará U$S 2 millones a su cuenta de donaciones. Se estima que para el año próximo, Bush habrá acumulado unos U$S 200 millones para gastarlos en proselitismo con vistas a las elecciones de 2004. (Télam-SNI)
Según analistas, la retórica de Bush sobre Cuba dejó entrever que el mandatario no tiene interés en desmentir directamente las acusaciones de La Habana en el sentido de que Washington podría declararle una guerra. Desde la intervención militar angloamericana en Irak, el gobierno cubano viene insistiendo en que algo similar podría ocurrir con Cuba.
Al momento de hablar sobre Cuba, Bush abordó el tema de la lucha contra el terrorismo. La isla carbeña aparece en la lista estadounidense de países que apoyan a agrupaciones terroristas, pese a las continuas desmentidas de La Habana y a la falta de pruebas fehacientes por parte de Washington. "La libertad está en el corazón de todos los seres humanos y nosotros creemos en una Cuba libre", expresó. Previamente, Bush prometió a ancianos latinoamericanos el acceso sin costo alguno a cualquier tipo de medicina, un beneficio social largamente esperado. Se estima que, tras sus visitas a Miami y Tampa, el mandatario sumará U$S 2 millones a su cuenta de donaciones. Se estima que para el año próximo, Bush habrá acumulado unos U$S 200 millones para gastarlos en proselitismo con vistas a las elecciones de 2004. (Télam-SNI)







