03 Julio 2011 Seguir en 
ROMA.- El recién electo jefe de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), José Graziano da Silva, espera que los altos precios de los alimentos duren varios años y causen problemas a los países importadores. Graziano da Silva, un ex ministro de Seguridad Alimentaria del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, fue elegido o como jefe de la FAO, y reemplazará al senegalés Jacques Diouf.
"Este no es un desequilibrio temporal. Hasta que no tengamos una situación financiera más estable en todo el mundo, los precios de las materias primas reflejarán eso", dijo Graziano da Silva.
Las naciones pobres que necesitan importar alimentos serán las más afectadas y Graziano da Silva dijo que quería que la FAO estuviera más involucrada en ayudarlas.
Los precios de los alimentos en el mundo alcanzaron un máximo récord previamente este año, impulsados mayormente por desequilibrios climáticos, generando temor a que surgieran disturbios en países como Egipto, Haití y Camerún como los de 2007 y 2008.
Graziano da Silva dijo que una reunión de las economías líderes del G-20 había comenzado correctamente al abordar formas de manejar la volatilidad de los precios y que la implementación de las decisiones tomadas debería ayudar.
El plan de acción del G-20 incluyó medidas para impulsar la producción agrícola, la transparencia del mercado alimentario y políticas de coordinación, pero no hubo llamados concretos a terminar con la especulación.
"Este no es un desequilibrio temporal. Hasta que no tengamos una situación financiera más estable en todo el mundo, los precios de las materias primas reflejarán eso", dijo Graziano da Silva.
Las naciones pobres que necesitan importar alimentos serán las más afectadas y Graziano da Silva dijo que quería que la FAO estuviera más involucrada en ayudarlas.
Los precios de los alimentos en el mundo alcanzaron un máximo récord previamente este año, impulsados mayormente por desequilibrios climáticos, generando temor a que surgieran disturbios en países como Egipto, Haití y Camerún como los de 2007 y 2008.
Graziano da Silva dijo que una reunión de las economías líderes del G-20 había comenzado correctamente al abordar formas de manejar la volatilidad de los precios y que la implementación de las decisiones tomadas debería ayudar.
El plan de acción del G-20 incluyó medidas para impulsar la producción agrícola, la transparencia del mercado alimentario y políticas de coordinación, pero no hubo llamados concretos a terminar con la especulación.








