03 Julio 2011 Seguir en 
Al presentar los avances del Plan Estratégico, Agroalimentario y Agroindustrial 2010-2016, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez, afirmó que "Argentina es uno de los pocos países que se atrevió a planificar su futuro, con el objetivo de aportar previsibilidad a la producción mundial de alimentos
"Estamos convencidos de que la volatilidad de precios de los commodities agrícolas es producto de una oferta restringida y de una demanda creciente, lo que se resuelve únicamente con más producción", afirmó Domínguez durante la apertura de la jornada.
Los especialistas sostienen que es fundamental adaptarse a la nueva realidad que impone el mercado internacional, con el fin de alimentar al mundo, en un país como la Argentina que es netamente productor de materias primas. La demanda es creciente, especialmente desde los mercados asiáticos, en los que el crecimiento del consumo que ha experimentado China significan nuevas oportunidades para las exportaciones argentinas.
En este contexto, el Gobierno nacional proyecta hasta 2020 el siguiente panorama para la producción de granos en el país.
Cereales: demanda creciente por alimentos y por energía, relaciones stock - consumo más ajustadas y mayores precios. En tanto que la oferta tendrá un contexto ambiental más impredecible por factores climáticos y climático-bióticos. No obstante, se espera un incremento en la producción sustentado fundamentalmente en el aumento de los rendimientos por hectárea.
Oleaginosas: contexto internacional favorable por demanda creciente por alimentos (harinas y aceites) y por energía. Además de un complejo sojero netamente exportador. Por su parte la oferta de soja crecerá en respuesta a aumentos de productividad y de área (aunque con tendencia a la estabilización paulatina). Mientras que en el girasol hay un contexto de estabilidad en productividad, área, producción y localización del cultivo en ambientes más limitantes.
En su exposición "Análisis de la oferta y demanda internacional para los complejos productivos exportadores argentinos", Raúl Ochoa, referente de la Universidad Nacional Tres de Febrero, consideró que la "Argentina tiene una oportunidad única, no sólo de vender maquinaria agrícola, sino también de exportar conocimiento y de trabajar en forma articulada entre el sector publico y privado".
"En la producción de cereales y oleaginosas nuestro país está en primer nivel mundial, por eso es importante trabajar en un Plan Estratégico con todos los actores y cubrir huecos en América del Sur, África, Rusia, Ucrania y demás países de la ex Unión Soviética", puntualizó el especialista durante las jornadas realizadas en Buenos Aires.
"Estamos convencidos de que la volatilidad de precios de los commodities agrícolas es producto de una oferta restringida y de una demanda creciente, lo que se resuelve únicamente con más producción", afirmó Domínguez durante la apertura de la jornada.
Los especialistas sostienen que es fundamental adaptarse a la nueva realidad que impone el mercado internacional, con el fin de alimentar al mundo, en un país como la Argentina que es netamente productor de materias primas. La demanda es creciente, especialmente desde los mercados asiáticos, en los que el crecimiento del consumo que ha experimentado China significan nuevas oportunidades para las exportaciones argentinas.
En este contexto, el Gobierno nacional proyecta hasta 2020 el siguiente panorama para la producción de granos en el país.
Cereales: demanda creciente por alimentos y por energía, relaciones stock - consumo más ajustadas y mayores precios. En tanto que la oferta tendrá un contexto ambiental más impredecible por factores climáticos y climático-bióticos. No obstante, se espera un incremento en la producción sustentado fundamentalmente en el aumento de los rendimientos por hectárea.
Oleaginosas: contexto internacional favorable por demanda creciente por alimentos (harinas y aceites) y por energía. Además de un complejo sojero netamente exportador. Por su parte la oferta de soja crecerá en respuesta a aumentos de productividad y de área (aunque con tendencia a la estabilización paulatina). Mientras que en el girasol hay un contexto de estabilidad en productividad, área, producción y localización del cultivo en ambientes más limitantes.
En su exposición "Análisis de la oferta y demanda internacional para los complejos productivos exportadores argentinos", Raúl Ochoa, referente de la Universidad Nacional Tres de Febrero, consideró que la "Argentina tiene una oportunidad única, no sólo de vender maquinaria agrícola, sino también de exportar conocimiento y de trabajar en forma articulada entre el sector publico y privado".
"En la producción de cereales y oleaginosas nuestro país está en primer nivel mundial, por eso es importante trabajar en un Plan Estratégico con todos los actores y cubrir huecos en América del Sur, África, Rusia, Ucrania y demás países de la ex Unión Soviética", puntualizó el especialista durante las jornadas realizadas en Buenos Aires.








