01 Julio 2011 Seguir en 
GUATEMALA.- El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, y su esposa, Sandra Torres, se divorciaron. La decisión no fue tomada por problemas familiares ni por desavenencias conyugales, sino por mera especulación política. La Constitución de ese país prohibe tanto la reelección como la posibilidad de que un familiar directo suceda al mandatario en ejercicio en el máximo cargo.
La estrategia fracasó ayer: el Registro de Ciudadanos de Guatemala del Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazó la inscripción de la candidatura presidencial de Torres, al considerar que el reciente divorcio fue un "fraude de ley". La postulante frustrada reconoció públicamente que seguía amando a Colom en abril, cuando presentaron el pedido de divorcio en la Justicia.
El oficialista partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) ya anunció su decisión de apelar la resolución, sobre la base de que no es legal sino política. "Esta es una batalla, pero no hemos perdido la guerra. Estamos en pie y dispuestos a seguir luchando", advirtió el secretario general de la UNE, Jairo Flores. De mantenerse la decisión, los socialdemócratas se quedarían sin candidato.
Desde el TSE, hubo presiones desde el oficialismo, cuyos militantes irrumpieron en el edificio judicial para exigir que se acelerara la inscripción de la ex primera dama. "Me sentí presionado. Prácticamente nos tuvieron retenidos por cuatro horas", relató Francisco García, uno de los funcionarios de alto rango en el tribunal.
En el segundo lugar
Según las últimas encuestas, Torres está segunda en las preferencias de los guatemaltecos con un 15,1% de apoyo, muy por detrás del postulante del Partido Patriota, el militar derechista Otto Pérez Molina (acusado de violaciones a los derechos humanos) quien acumula el 42% de intención de voto.
Torres, magister en Políticas Públicas de 52 años, es considerada una mujer de carácter fuerte, y manejó durante años los planes de asistencia social del Gobierno en una nación donde más de la mitad de sus 14 millones de habitantes son pobres. "No soy ni la primera ni la última mujer que se divorcia en este país, pero sí la primera que se divorcia por Guatemala", afirmó.
Las elecciones se realizarán el 11 de setiembre y están habilitados para votar más de siete millones de personas. Además del nuevo presidente, se votarán 158 diputados, 333 alcaldes y 20 representantes al Parlamento Centroamericano. (Especial-Télam-AFP)
La estrategia fracasó ayer: el Registro de Ciudadanos de Guatemala del Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazó la inscripción de la candidatura presidencial de Torres, al considerar que el reciente divorcio fue un "fraude de ley". La postulante frustrada reconoció públicamente que seguía amando a Colom en abril, cuando presentaron el pedido de divorcio en la Justicia.
El oficialista partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) ya anunció su decisión de apelar la resolución, sobre la base de que no es legal sino política. "Esta es una batalla, pero no hemos perdido la guerra. Estamos en pie y dispuestos a seguir luchando", advirtió el secretario general de la UNE, Jairo Flores. De mantenerse la decisión, los socialdemócratas se quedarían sin candidato.
Desde el TSE, hubo presiones desde el oficialismo, cuyos militantes irrumpieron en el edificio judicial para exigir que se acelerara la inscripción de la ex primera dama. "Me sentí presionado. Prácticamente nos tuvieron retenidos por cuatro horas", relató Francisco García, uno de los funcionarios de alto rango en el tribunal.
En el segundo lugar
Según las últimas encuestas, Torres está segunda en las preferencias de los guatemaltecos con un 15,1% de apoyo, muy por detrás del postulante del Partido Patriota, el militar derechista Otto Pérez Molina (acusado de violaciones a los derechos humanos) quien acumula el 42% de intención de voto.
Torres, magister en Políticas Públicas de 52 años, es considerada una mujer de carácter fuerte, y manejó durante años los planes de asistencia social del Gobierno en una nación donde más de la mitad de sus 14 millones de habitantes son pobres. "No soy ni la primera ni la última mujer que se divorcia en este país, pero sí la primera que se divorcia por Guatemala", afirmó.
Las elecciones se realizarán el 11 de setiembre y están habilitados para votar más de siete millones de personas. Además del nuevo presidente, se votarán 158 diputados, 333 alcaldes y 20 representantes al Parlamento Centroamericano. (Especial-Télam-AFP)







