El tortuoso romance del oficialismo con los gremios tuvo un episodio más de desencanto el fin de semana pasado. Cuando la medianoche del sábado expiraba, como una esperanza convertida en calabaza, las listas de candidatos del oficialismo se mostraron indiferentes al poder sindical. La mejor cosecha fue el puesto número 11 de Facundo Moyano como candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. A Tucumán, no tardaron en llegar los ecos.
"El compañero (Hugo) Moyano y todos los trabajadores de la CGT están muy molestos. La presidenta, Cristina Fernández, se ha olvidado del apoyo que le dimos para profundizar el modelo", aseguró a LA GACETA el secretario general del Sindicato de Camioneros de Tucumán, Pedro Mamaní. Pese a la disconformidad, el gremialista dijo que continuarán apoyando "el modelo que tantos beneficios nos ha dado a los trabajadores", y también insistirán en la necesidad de una mayor participación de los trabajadores en espacios de gobierno. Jesús Pellasio (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), en cambio, criticó la relación entre la CGT y el oficialismo. "La CGT de Moyano se equivocó de rol; la central es de todos los trabajadores y no sólo del kirchnerismo. No debe tener ni amigos ni enemigos partidarios", dijo. El duhaldista sostuvo que el Gobierno no le da ninguna contención política al movimiento de los trabajadores.
Justamente las evaluaciones del armado de las listas con pocos gremialistas depende en gran medida de las opiniones previas sobre las bondades del kirchnerismo hacia los trabajadores.
"Hay buena afinidad entre el Gobierno y los gremios, y así va a seguir. De lo que se trata es de apuntalar un modelo productivo que es bueno para los trabajadores y para los empresarios", sentenció Roberto Jiménez, ex titular de Unión Tranviarios Automotor (UTA) y actual candidato suplente a diputado nacional por Tucumán.
Por su parte, el presidente subrogante de la legislatura, Regino Amado puso el peso de los hechos en las espaldas de los sindicalistas. "A nivel nacional creo que tienen lugares; a lo mejor no son los que ellos esperaban", comentó. Y agregó que todos tuvieron la posibilidad de presentarse en una interna si no estaban conformes con el armado de las listas. "Si no lo han hecho, quizás es porque no tuvieron la fuerza necesaria para afrontar una elección interna", sentenció.
"El compañero (Hugo) Moyano y todos los trabajadores de la CGT están muy molestos. La presidenta, Cristina Fernández, se ha olvidado del apoyo que le dimos para profundizar el modelo", aseguró a LA GACETA el secretario general del Sindicato de Camioneros de Tucumán, Pedro Mamaní. Pese a la disconformidad, el gremialista dijo que continuarán apoyando "el modelo que tantos beneficios nos ha dado a los trabajadores", y también insistirán en la necesidad de una mayor participación de los trabajadores en espacios de gobierno. Jesús Pellasio (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), en cambio, criticó la relación entre la CGT y el oficialismo. "La CGT de Moyano se equivocó de rol; la central es de todos los trabajadores y no sólo del kirchnerismo. No debe tener ni amigos ni enemigos partidarios", dijo. El duhaldista sostuvo que el Gobierno no le da ninguna contención política al movimiento de los trabajadores.
Justamente las evaluaciones del armado de las listas con pocos gremialistas depende en gran medida de las opiniones previas sobre las bondades del kirchnerismo hacia los trabajadores.
"Hay buena afinidad entre el Gobierno y los gremios, y así va a seguir. De lo que se trata es de apuntalar un modelo productivo que es bueno para los trabajadores y para los empresarios", sentenció Roberto Jiménez, ex titular de Unión Tranviarios Automotor (UTA) y actual candidato suplente a diputado nacional por Tucumán.
Por su parte, el presidente subrogante de la legislatura, Regino Amado puso el peso de los hechos en las espaldas de los sindicalistas. "A nivel nacional creo que tienen lugares; a lo mejor no son los que ellos esperaban", comentó. Y agregó que todos tuvieron la posibilidad de presentarse en una interna si no estaban conformes con el armado de las listas. "Si no lo han hecho, quizás es porque no tuvieron la fuerza necesaria para afrontar una elección interna", sentenció.
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