29 Junio 2011 Seguir en 
ASUNCIÓN.- Aliados del presidente paraguayo, Fernando Lugo, entregaron en el Congreso el pedido de una enmienda constitucional que permita la reelección, encendiendo un caldeado debate tanto en las filas de la coalición de Gobierno como de la oposición.
Aunque el mandatario de perfil socialista ha dicho varias veces que no aspira a la reelección, prohibida en el país bajo la Carta Magna de 1992, sus seguidores recolectaron cerca de 90.000 rúbricas en respaldo a la iniciativa y salieron a las calles a manifestar en su apoyo.
El proyecto trae recuerdos a quienes vivieron bajo la dictadura del general Alfredo Stroessner, quien durante su mandato de 35 años (1954-1989) enmendó la Constitución para permitir su reelección en forma indefinida. Otros lo ven como la réplica de un plan implementado antes por presidentes de izquierda de la región, como Hugo Chávez en Venezuela o Rafael Correa en Ecuador.
Los colaboradores de Lugo aseguran que lo único que buscan es dar continuidad al proceso de cambio iniciado por el ex obispo católico, que acabó con más de seis décadas de Gobierno del conservador Partido Colorado con la promesa de dar prioridad a los pobres. Los comicios serán en 2013.
Debate político
La posibilidad de que Lugo tenga luz verde para ser reelecto, encendió un debate político no visto en sus casi tres años de Gobierno: el ala izquierdista de su alianza está dividida y la mayoría de los conservadores rechazan la idea.
Analistas ven al rápido avance de la campaña a favor de la enmienda y la reciente destitución de dos ministros de alto perfil (con aspiraciones a la Presidencia y que públicamente rechazaron la continuidad de Lugo) como una muestra de interés del mandatario.
Sondeos de opinión divulgados recientemente revelaron que más del 65% de los consultados se opone a la reelección del Presidente, quien asumió en agosto del 2008 con una alta popularidad que ahora ronda un 50%.
Los promotores de la enmienda necesitarán sumar el apoyo de 2/3 del Congreso (donde hay mayoría opositora) para su aprobación. Los principales partidos aún no han fijado postura institucional, pero muchos dirigentes ya se expresaron en contra. (Reuters)
Aunque el mandatario de perfil socialista ha dicho varias veces que no aspira a la reelección, prohibida en el país bajo la Carta Magna de 1992, sus seguidores recolectaron cerca de 90.000 rúbricas en respaldo a la iniciativa y salieron a las calles a manifestar en su apoyo.
El proyecto trae recuerdos a quienes vivieron bajo la dictadura del general Alfredo Stroessner, quien durante su mandato de 35 años (1954-1989) enmendó la Constitución para permitir su reelección en forma indefinida. Otros lo ven como la réplica de un plan implementado antes por presidentes de izquierda de la región, como Hugo Chávez en Venezuela o Rafael Correa en Ecuador.
Los colaboradores de Lugo aseguran que lo único que buscan es dar continuidad al proceso de cambio iniciado por el ex obispo católico, que acabó con más de seis décadas de Gobierno del conservador Partido Colorado con la promesa de dar prioridad a los pobres. Los comicios serán en 2013.
Debate político
La posibilidad de que Lugo tenga luz verde para ser reelecto, encendió un debate político no visto en sus casi tres años de Gobierno: el ala izquierdista de su alianza está dividida y la mayoría de los conservadores rechazan la idea.
Analistas ven al rápido avance de la campaña a favor de la enmienda y la reciente destitución de dos ministros de alto perfil (con aspiraciones a la Presidencia y que públicamente rechazaron la continuidad de Lugo) como una muestra de interés del mandatario.
Sondeos de opinión divulgados recientemente revelaron que más del 65% de los consultados se opone a la reelección del Presidente, quien asumió en agosto del 2008 con una alta popularidad que ahora ronda un 50%.
Los promotores de la enmienda necesitarán sumar el apoyo de 2/3 del Congreso (donde hay mayoría opositora) para su aprobación. Los principales partidos aún no han fijado postura institucional, pero muchos dirigentes ya se expresaron en contra. (Reuters)







