Júbilo ante la orden de detención contra Gaddafi

La Corte de La Haya pidió el arresto del líder libio, de su hijo y del jefe de espionaje, a quienes acusa de crímenes de lesa humanidad. El fiscal argentino Moreno Ocampo ordenó las detenciones, con la intención de frenar la ola de violencia en ese país.

JÚBILO. Miles de libios salieron a las calles para festejar el fallo de la Corte. REUTERS
JÚBILO. Miles de libios salieron a las calles para festejar el fallo de la Corte. REUTERS
28 Junio 2011
TRÍPOLI.- La Corte Penal Internacional (CPI) emitió ayer una orden de arresto para el líder libio Muammar Gaddafi, mientras que los rebeldes que intentan derrocarlo dijeron que sus fuerzas avanzaron hacia un área a 80 kilómetros de la capital, Trípoli.

La Corte también ordenó arrestar a su hijo Saif al-Islam y el jefe de espías del país, Abdullah al-Senussi, por cargos de lesa humanidad. Los fiscales de la CPI sostienen que participaron en la matanza de manifestantes que se levantaron en febrero contra el Gobierno de Gaddafi. "Para evitar que encubran los persistentes crímenes y cometan nuevos crímenes, deben ser arrestados. Esta es la única forma de proteger a los civiles en Libia", dijo el fiscal argentino Luis Moreno Ocampo, que había solicitado las órdenes de arresto.

La decisión probablemente no conduzca a la detención de Gaddafi siempre y cuando permanezca en el poder y dentro de Libia, debido a que la Corte no tiene la autoridad de aplicar sus órdenes. En la ciudad rebelde de Bengasi, en el este del país, estallaron festejos por la medida de la CPI. Los residentes tocaron bocinas, ondearon banderas, dispararon al aire e hicieron señales de victoria en las calles.

La medida invalida cualquier posibilidad de mantener negociaciones con Gaddafi, dijeron representantes insurgentes.

El Gobierno de Gaddafi niega haber atacado a civiles libios y asegura que reaccionó contra bandas criminales armadas y militantes de Al Qaeda. En cambio, sostiene que la OTAN debería ser acusada por matar a civiles con su campaña de bombardeos.

Los rebeldes desplegados en la región de las montañas del oeste, al sudoeste de Trípoli, lograron su mayor avance en semanas al llegar a la localidad de Bir al-Ghanam, donde ahora están luchando con las fuerzas de Gaddafi por el control de la zona, dijo su portavoz. La ofensiva los llevó a 30 kilómetros al norte de su posición previa y más cerca de la capital, la base de poder del líder libio.

Un destacado funcionario de la ONU dijo que la guerra en el terreno está comenzando a inclinarse a favor de los rebeldes, que por semanas han perdido en enfrentamientos contra las fuerzas de Gaddafi. "Aunque no tenemos un conocimiento detallado de la situación militar está claro que la iniciativa, si bien vacilante, ahora la tienen las fuerzas opositoras, apoyadas a veces por la potencia aérea de la OTAN", dijo Lynn Pascoe, subsecretario general de asuntos políticos, al Consejo de Seguridad de la ONU. (Reuters)

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