30 Junio 2003 Seguir en 
Bagdad.- Apoyadas por tanques y aviones, las tropas de ocupación estadounidenses realizaron más de 20 operativos en Irak con el objetivo de acabar con la resistencia armada. Desde que Estados Unidos dio por finalizada la guerra han muerto más de 60 efectivos, y en el Pentágono se oye cada vez con más frecuencia la expresión "guerra de guerrillas" para describir la situación en este país. Según observadores, el creciente número de bajas ha comenzado a preocupar a la opinión pública estadounidense.
La campaña en curso en Irak fue bautizada "Serpiente cascabel"y hasta ahora arrojó como resultado el secuestro de armas y documentos oficiales, además del arresto de más de 50 sospechosos de pertenecer a las milicias armadas iraquíes. Otras dos operaciones, "Ataque a la península" y "Escorpión del desierto", se cumplieron sin resultados a la vista. Esta circunstancia realza aún más la cifra de muertos estadounidenses en Irak. Desde que comenzó la guerra, en abril, suman 200 las bajas.
Mientras las fuerzas de ocupación lidian con los remanentes militares del régimen de Saddam Hussein, las protestas civiles por falta de seguridad y de servicios básicos cobran cada día más fuerza. A ellos se une el conflicto que enfrenta la administración civil de Irak con los miles de soldados iraquíes desocupados, que, pese a las promesas de las autoridades civiles estadounidenses, todavía no cobraron sus salarios vencidos. (Reuter)
La campaña en curso en Irak fue bautizada "Serpiente cascabel"y hasta ahora arrojó como resultado el secuestro de armas y documentos oficiales, además del arresto de más de 50 sospechosos de pertenecer a las milicias armadas iraquíes. Otras dos operaciones, "Ataque a la península" y "Escorpión del desierto", se cumplieron sin resultados a la vista. Esta circunstancia realza aún más la cifra de muertos estadounidenses en Irak. Desde que comenzó la guerra, en abril, suman 200 las bajas.
Mientras las fuerzas de ocupación lidian con los remanentes militares del régimen de Saddam Hussein, las protestas civiles por falta de seguridad y de servicios básicos cobran cada día más fuerza. A ellos se une el conflicto que enfrenta la administración civil de Irak con los miles de soldados iraquíes desocupados, que, pese a las promesas de las autoridades civiles estadounidenses, todavía no cobraron sus salarios vencidos. (Reuter)







