26 Junio 2011 Seguir en 
BENGASI.- A medida que se prolonga la guerra en Libia contra Muamar Gaddafi, las reservas de alimentos y armas de los rebeldes están disminuyendo y ha surgido un ejército de voluntarios para ayudar a mantener a flote la revuelta.
Personal de restaurantes trabaja sin parar en la preparación de comidas gratuitas para el frente. Maestros, niños en edad escolar y doctores se han puesto mamelucos grasientos para reparar y mantener el armamento. "Trabajamos con un objetivo en mente: terminar con el mandato de Gaddafi tan pronto como sea posible, aunque sea con un giro de llave inglesa", afirma Gadallah el-Kadiky, de 43 años, quien dejó su trabajo como camionero cuando comenzó el levantamiento, en febrero. Ahora, junto con sus dos hijos adolescentes, pasan 12 horas al día en un depósito de armas cerca de Bengasi, ciudad controlada por insurgentes. Es el encargado de reparar los camiones dañados por la guerra.
Alrededor de 100 voluntarios desmontan armas, que en su mayoría constituyen el botín de la batalla, y las limpian para ser nuevamente usadas o reciclan partes a modo de repuestos de otras.
Todos trabajan rápidamente bajo el sol del verano boreal, y muchos usan tarjetas de identificación que dicen "nietos de Omar al-Mukhtar", el héroe de la resistencia libia contra los colonos italianos. "Es lo menos que podemos hacer para triunfar", explica Hussein el-Khafeify, un ingeniero de 32 años.
Con las esperanzas de una rápida victoria por el piso, la dirigencia insurgente establecida en Bengasi se enfrenta al creciente riesgo de un arsenal vacío y la falta de alimentos y otros suministros. Superados en poder de fuego por las milicias de Gaddafi, no lograron controlar mucho territorio, si siquiera con la ayuda de los ataques aéreos de la OTAN.
Precisamente, Gaddafi acusó ayer a la OTAN de haber matado a 15 civiles y herido a otros 20 en un nuevo bombardeo, pero la alianza militar lo negó. Las equivocaciones de la alianza militar han generado su descrédito. En su informe diario, la OTAN indicó que había atacado 35 objetivos en Brega, entre ellos vehículos e instalaciones militares.
Los rebeldes sumaron en sus filas a 17 figuras del fútbol libio, que anunciaron que se unen a la insurgencia. "(Gaddafi no ha hecho nada por Libia: no hay infraestructuras correctas, no hay sistema de salud. Es a causa del mal régimen que tenemos desde hace 42 años", afirmó", sostuvo el arquero de la selección nacional, Juma Gtat. (Reuters-AFP)
Personal de restaurantes trabaja sin parar en la preparación de comidas gratuitas para el frente. Maestros, niños en edad escolar y doctores se han puesto mamelucos grasientos para reparar y mantener el armamento. "Trabajamos con un objetivo en mente: terminar con el mandato de Gaddafi tan pronto como sea posible, aunque sea con un giro de llave inglesa", afirma Gadallah el-Kadiky, de 43 años, quien dejó su trabajo como camionero cuando comenzó el levantamiento, en febrero. Ahora, junto con sus dos hijos adolescentes, pasan 12 horas al día en un depósito de armas cerca de Bengasi, ciudad controlada por insurgentes. Es el encargado de reparar los camiones dañados por la guerra.
Alrededor de 100 voluntarios desmontan armas, que en su mayoría constituyen el botín de la batalla, y las limpian para ser nuevamente usadas o reciclan partes a modo de repuestos de otras.
Todos trabajan rápidamente bajo el sol del verano boreal, y muchos usan tarjetas de identificación que dicen "nietos de Omar al-Mukhtar", el héroe de la resistencia libia contra los colonos italianos. "Es lo menos que podemos hacer para triunfar", explica Hussein el-Khafeify, un ingeniero de 32 años.
Con las esperanzas de una rápida victoria por el piso, la dirigencia insurgente establecida en Bengasi se enfrenta al creciente riesgo de un arsenal vacío y la falta de alimentos y otros suministros. Superados en poder de fuego por las milicias de Gaddafi, no lograron controlar mucho territorio, si siquiera con la ayuda de los ataques aéreos de la OTAN.
Precisamente, Gaddafi acusó ayer a la OTAN de haber matado a 15 civiles y herido a otros 20 en un nuevo bombardeo, pero la alianza militar lo negó. Las equivocaciones de la alianza militar han generado su descrédito. En su informe diario, la OTAN indicó que había atacado 35 objetivos en Brega, entre ellos vehículos e instalaciones militares.
Los rebeldes sumaron en sus filas a 17 figuras del fútbol libio, que anunciaron que se unen a la insurgencia. "(Gaddafi no ha hecho nada por Libia: no hay infraestructuras correctas, no hay sistema de salud. Es a causa del mal régimen que tenemos desde hace 42 años", afirmó", sostuvo el arquero de la selección nacional, Juma Gtat. (Reuters-AFP)







