La sexta cuadra de la avenida Salta se caracteriza por una serie de casas de destacada importancia patrimonial. Entre ellas reviste especial interés la del número 532, donde el próximo jueves inaugurará su sede propia la Fundación Vicente Lucci. De acuerdo con un trabajo del arquitecto Oscar Chelela, la casa fue mandada construir por José Barbieri, un comerciante de nuestra ciudad, en 1923. Había adquirido ese mismo año dicho terreno a Petrona Ruiz Huidobro de Bores, quien a su vez se lo compró a Cristóforo Jerez, en 1903. Barbieri confió la obra al ingeniero-arquitecto granadino Luis Lucena (autor, entre otras obras, del edificio de la Sociedad Extranjera), y el constructor Oreste Peruzzo erigió la casa en 1924.
Al poco tiempo, agrega este autor, problemas financieros llevaron a Barbieri a transferirla sucesivamente a diversas sociedades: Barbieri, Colombo y Compañía, en 1926; Emilio Boggiatto y Compañía, en 1931; Barbieri y Paraván, en 1932. En 1936 se vendió a Julio Rodríguez Alejos, cuya sucesión la transfirió en 1939 a Musa S. Melhem. La heredó su hija, Hortensia Melhem de Sucar. En 1955 la adquirió Vicente Lucci.Los estudiosos han llamado la atención sobre sus características. Apunta el arquitecto Diego Lecuona que las holgadas medidas del terreno (22 metros de frente por 74 de fondo) permitieron el desarrollo de un edificio libre de medianeras en sus cuatro orientaciones, lo que lo destaca fuertemente en la cuadra. De acuerdo con este historiador, se trata de un valioso ejemplo del estilo "modernista". A pesar de que este se atenúa al mezclarse con otras tradiciones constructivas, se expresa claramente en la inclusión del friso moldurado; el tratamiento del antepecho superior; las molduras del cornisamiento (donde el tema vegetal de flores y plantas tiene gran protagonismo) y en el pronunciado ornamentalismo. "Las rejas del frente, moduladas por fuertes columnas toscanas en las que se repite el ornamento floral de la casa, combinan distintas técnicas del metal", escribe Lecuona.
En suma, es una de las pocas viviendas importantes que se han salvado de la piqueta en nuestra ciudad. Resulta positivo que se la haya conservado y restaurado, y que se le otorgue un nuevo destino.