20 Junio 2011 Seguir en 
La ceremonia de la próxima entrega de los premios Oscar se llevará a cabo el domingo 26 de febrero de 2012 y llevará el número 84. Los organizadores han decidido introducir algunas novedades en esta oportunidad; una de las más comentadas por estos días es la decisión de dar a conocer el número de filmes que competirán por el codiciado premio a la mejor película recién cuando sean anunciadas las postulaciones, acto que tendrá lugar el martes 24 de enero de 2012. La cantidad de candidatas no será menor que cinco ni mayor que 10.
Durante muchos años el número de candidatas fue cinco. En sintonía con la constatación de los efectos que la calidad de postuladas al premio tiene sobre las cifras de taquilla de las películas, hace dos años se anunció que el número de filmes propuestos para alcanzar la estatuilla se duplicaría; de esa manera, en las últimas ediciones de la gala las candidatas fueron 10. Los motivos de esta decisión incluían la percepción de que muchas películas aceptadas por el gran público solían quedar fuera de la selección, por lo que se decidió incluirlas aunque todo el mundo supiera de antemano que de ninguna manera lograrían el premio.
Pero entonces, muchos críticos comenzaron a quejarse porque consideraban que la elevación del número de candidatas conspiraba contra el rigor en las exigencias de nivel artístico a la hora de elaborar la lista. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas entendió que el significado de la nominación a la categoría de mejor película se estaba devaluando y que existía la posibilidad de que filmes de escasa calidad terminaran participando de la votación final. "La nominación a mejor película debería ser indicativo de un mérito extraordinario", sostuvo Bruce Davis, director de la Academia. "Si sólo hay ocho películas que realmente merecen ese honor en un año determinado, no deberíamos sentirnos obligados a redondear la cifra", agregó.
De acuerdo con el sistema que se ha puesto en vigencia para la próxima entrega de los premios, una película tendrá que recibir al menos un cinco por ciento de los votos para asegurar su postulación.
No cambia el mecanismo
El mecanismo de la votación, sin embargo, seguirá siendo el mismo: hay una primera ronda en la que los socios pertenecientes a las distintas especialidades (productores, actores, directores, técnicos, etc.) sufragan por separado. Los más votados pasan a integrar las listas de candidatos. Una vez conocidas estas, se lleva a cabo la votación final (que es secreta), en la que intervienen todos los miembros de la Academia, en todas las categorías y para todos los premios. Los resultados del escrutinio, rigurosamente secretos, se conocen recién durante la ceremonia de premiación, al ser proclamados los ganadores ante el público. No se dan a conocer ni el número de votos logrados por cada candidato ni los porcentajes de abstención.
Con respecto al rubro Mejor película en lengua no inglesa (en el que han competido -y ganado- filmes argentinos), no hay modificaciones: los respectivos países eligen a su candidata y la postulan. Un comité especial de la Academia selecciona cinco entre todas las presentadas y las somete a la votación final por parte de los miembros de la Academia que prueben haber asistido a las proyecciones que se organizan a tal efecto.
Durante muchos años el número de candidatas fue cinco. En sintonía con la constatación de los efectos que la calidad de postuladas al premio tiene sobre las cifras de taquilla de las películas, hace dos años se anunció que el número de filmes propuestos para alcanzar la estatuilla se duplicaría; de esa manera, en las últimas ediciones de la gala las candidatas fueron 10. Los motivos de esta decisión incluían la percepción de que muchas películas aceptadas por el gran público solían quedar fuera de la selección, por lo que se decidió incluirlas aunque todo el mundo supiera de antemano que de ninguna manera lograrían el premio.
Pero entonces, muchos críticos comenzaron a quejarse porque consideraban que la elevación del número de candidatas conspiraba contra el rigor en las exigencias de nivel artístico a la hora de elaborar la lista. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas entendió que el significado de la nominación a la categoría de mejor película se estaba devaluando y que existía la posibilidad de que filmes de escasa calidad terminaran participando de la votación final. "La nominación a mejor película debería ser indicativo de un mérito extraordinario", sostuvo Bruce Davis, director de la Academia. "Si sólo hay ocho películas que realmente merecen ese honor en un año determinado, no deberíamos sentirnos obligados a redondear la cifra", agregó.
De acuerdo con el sistema que se ha puesto en vigencia para la próxima entrega de los premios, una película tendrá que recibir al menos un cinco por ciento de los votos para asegurar su postulación.
No cambia el mecanismo
El mecanismo de la votación, sin embargo, seguirá siendo el mismo: hay una primera ronda en la que los socios pertenecientes a las distintas especialidades (productores, actores, directores, técnicos, etc.) sufragan por separado. Los más votados pasan a integrar las listas de candidatos. Una vez conocidas estas, se lleva a cabo la votación final (que es secreta), en la que intervienen todos los miembros de la Academia, en todas las categorías y para todos los premios. Los resultados del escrutinio, rigurosamente secretos, se conocen recién durante la ceremonia de premiación, al ser proclamados los ganadores ante el público. No se dan a conocer ni el número de votos logrados por cada candidato ni los porcentajes de abstención.
Con respecto al rubro Mejor película en lengua no inglesa (en el que han competido -y ganado- filmes argentinos), no hay modificaciones: los respectivos países eligen a su candidata y la postulan. Un comité especial de la Academia selecciona cinco entre todas las presentadas y las somete a la votación final por parte de los miembros de la Academia que prueben haber asistido a las proyecciones que se organizan a tal efecto.







