BUENOS AIRES.- El candidato presidencial de la UCR, Ricardo Alfonsín, lanzó formalmente ayer la fórmula que comparte con Javier González Fraga y prometió, en el caso de acceder al poder, terminar con la inflación, la corrupción, el "despilfarro de recursos" y el "deterioro institucional" en el país. Alfonsín convocó a todos los argentinos, "radicales e independientes", a acompañar su propuesta política de cara a las elecciones de octubre y, al comprometerse a impulsar una "revolución educativa", lanzó un duro mensaje contra el kirchnerismo: "regresa la austeridad, no es lo mismo el Tren Bala que la doble escolaridad en la Argentina".
En un acto realizado en la sede del comité nacional, junto a su compañero de fórmula, autoridades y dirigentes partidarios, el radical aseguró: "tenemos la obligación moral de luchar contra la corrupción", flagelo que consideró una de las "formas de inmoralidad en el ejercicio del poder".
Entre cánticos y aplausos que interrumpían frecuentemente su discurso, Alfonsín hizo una declaración de principios al anunciar que "no vamos a poner por encima del interés general la vocación de poder por el poder mismo, ni los intereses del partido". El diputado nacional sostuvo que "vamos a tratar de construir entre todos esa Argentina que sencillamente nos merecemos, la Argentina moderna, la Argentina cordial, la Argentina del crecimiento, la Argentina que lucha por los derechos humanos hacia adelante también".
Alfonsín dijo estar en condiciones de enfrentar, en el eventual ejercicio del poder, distintos "desafíos fundamentales relacionados entre sí" y habló del combate contra la pobreza, la corrupción, la inseguridad, el desempleo, el "deterioro institucional", el "despilfarro" y la atención de la salud y la educación. (DyN)
En un acto realizado en la sede del comité nacional, junto a su compañero de fórmula, autoridades y dirigentes partidarios, el radical aseguró: "tenemos la obligación moral de luchar contra la corrupción", flagelo que consideró una de las "formas de inmoralidad en el ejercicio del poder".
Entre cánticos y aplausos que interrumpían frecuentemente su discurso, Alfonsín hizo una declaración de principios al anunciar que "no vamos a poner por encima del interés general la vocación de poder por el poder mismo, ni los intereses del partido". El diputado nacional sostuvo que "vamos a tratar de construir entre todos esa Argentina que sencillamente nos merecemos, la Argentina moderna, la Argentina cordial, la Argentina del crecimiento, la Argentina que lucha por los derechos humanos hacia adelante también".
Alfonsín dijo estar en condiciones de enfrentar, en el eventual ejercicio del poder, distintos "desafíos fundamentales relacionados entre sí" y habló del combate contra la pobreza, la corrupción, la inseguridad, el desempleo, el "deterioro institucional", el "despilfarro" y la atención de la salud y la educación. (DyN)
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