27 Junio 2003 Seguir en 
LUXEMBURGO.- La Unión Europea (UE) logró un buscado acuerdo para reformar en forma radical su política agrícola, cargada de subsidios, en un esfuerzo por impulsar las negociaciones del comercio mundial y ayudar a los agricultores de los países en vía de desarrollo. La reforma, que se logró después de 16 horas de maratónicas negociaciones finales, es una de las reorganizaciones más exhaustivas de la costosa Política Agrícola Común, diseñada hace 45 años, y regirá al sector agrícola europeo en la próxima década.
La reforma introduce nuevos conceptos como la "modulación" y la "desvinculación" de las ayudas, que suponen modificaciones necesarias para afrontar las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC). La "modulación" consiste en reducir a los productores que reciben más de 5.000 euros anuales, un 3% de la ayuda a partir de 2005; un 4% en 2006 y un 5% en 2007. El dinero obtenido por esta quita se destinará a medidas para reforzar el desarrollo rural. El 80% del dinero de la modulación debe quedarse en el país donde se efectuó el recorte, lo que supone un guiño a los países contribuyentes netos de la UE. La desvinculación se aplicará en 2005, pero si un Estado miembro necesita un período de transición por dificultades en su agricultura, se podrá aplicar en 2007.
Dos puntales
El principal arquitecto de la reforma, el comisario agrícola de la Unión Europea, Franz Fischler, se despojó de muchos elementos de su plan original pero logró mantener los principales: romper el vínculo entre la producción de los agricultores y los subsidios que reciben. Este vínculo, que es efectivamente un incentivo a una sobreproducción sólo para obtener más dinero de Bruselas -sede de la UE-, ha sido el causante de los famosos manantiales de vino y montañas de mantequilla de la Unión Europea de los últimos años. "Estamos enviando un mensaje al mundo de que tenemos una política más proclive al comercio. Ahora nos estamos despidiendo de una política distorsionante del comercio", dijo Fischler. (Reuter)
La reforma introduce nuevos conceptos como la "modulación" y la "desvinculación" de las ayudas, que suponen modificaciones necesarias para afrontar las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC). La "modulación" consiste en reducir a los productores que reciben más de 5.000 euros anuales, un 3% de la ayuda a partir de 2005; un 4% en 2006 y un 5% en 2007. El dinero obtenido por esta quita se destinará a medidas para reforzar el desarrollo rural. El 80% del dinero de la modulación debe quedarse en el país donde se efectuó el recorte, lo que supone un guiño a los países contribuyentes netos de la UE. La desvinculación se aplicará en 2005, pero si un Estado miembro necesita un período de transición por dificultades en su agricultura, se podrá aplicar en 2007.
Dos puntales
El principal arquitecto de la reforma, el comisario agrícola de la Unión Europea, Franz Fischler, se despojó de muchos elementos de su plan original pero logró mantener los principales: romper el vínculo entre la producción de los agricultores y los subsidios que reciben. Este vínculo, que es efectivamente un incentivo a una sobreproducción sólo para obtener más dinero de Bruselas -sede de la UE-, ha sido el causante de los famosos manantiales de vino y montañas de mantequilla de la Unión Europea de los últimos años. "Estamos enviando un mensaje al mundo de que tenemos una política más proclive al comercio. Ahora nos estamos despidiendo de una política distorsionante del comercio", dijo Fischler. (Reuter)







