Irak podría convertirse en un infierno para los aliados

El país vive un complicado proceso de posguerra.

26 Junio 2003
BAGDAD.- Un día después de que graves enfrentamientos en Basora, al sur de Irak, dejaron seis soldados británicos muertos y ocho heridos, testigos iraquíes dijeron que los incidentes se originaron durante una protesta civil por los procedimientos de registros de armas en la población. Esta versión agrega un nuevo ingrediente al complicado proceso de posguerra en Irak. Según observadores, la creciente resistencia a las fuerzas de ocupación por parte de los iraquíes puede convertir al país en un infierno para los soldados.
Un oficial de las fuerzas británicas se reunió ayer con líderes tribales para tratar de disminuir la tensión en Basora, la ciudad más importante del sur iraquí. El martes, un registro de armas casa por casa desató la furia de los pobladores, en su gran mayoría chiítas y enemigos del derrocado régimen de Saddam Hussein. Miles de residentes, incluidos niños, protestaron airadamente contra el operativo. Soldados británicos dispararon al aire para frenar a la multitud y, como respuesta, los manifestantes dispararon contra los uniformados. Ello desembocó en un nutrido tiroteo en el que murieron los soldados. Por lo menos cuatro iraquíes también fallecieron y otros 15 resultaron heridos.

Recuerdo del pasado
Un científico iraquí entregó a militares estadounidenses una importante pieza de construcción para el desarrollo de armas atómicas, aunque esto no significa que el régimen depuesto haya tenido un programa nuclear en curso. En el jardín de una casa se halló parte de un sistema centrífugo -que puede ser utilizado para enriquecer uranio para armas nucleares- escondido allí hace 12 años. El científico explicó que, en su momento, el gobierno iraquí le entregó la pieza para que la escondiera y estuviera disponible en el futuro, aunque nunca recibió la orden de retomar el programa. "Es un recuerdo del pasado", dijo un militar. (Reuter)

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