25 Junio 2003 Seguir en 
Bagdad.- En el episodio de más graves consecuencias contra las fuerzas de ocupación desde el fin de la guerra en Irak, seis soldados británicos murieron y otros ocho resultaron heridos en dos ataques registrados en el sur del país. Por otra parte, cuatro iraquíes murieron en enfrentamientos con las tropas estadounidenses en una región del oeste de Bagdad, y un quinto fue abatido luego de que el iraquí atacó una central eléctrica en Falluja.
La muerte de los soldados británicos se produjo en dos ataques registrados a unos 200 kilómetros al noroeste de Basora, la gran ciudad del sur de Irak bajo control británico desde el fin de la guerra. Un helicóptero Chinook convocado en ayuda también fue intensamente tiroteado.
Desde la caída de Irak, las tropas británicas no habían sido blanco de mayores agresiones hasta ayer, a diferencia de las fuerzas estadounidenses, que sufrieron numerosas bajas en una serie de ataques. Las bajas británicas incrementaron la presión sobre el gobierno del primer ministro Tony Blair, por haber enviado tropas a una guerra que hasta ahora no ha sido debidamente justificada por Gran Bretaña y EE.UU., principales propulsores de la caída del régimen de Saddam Hussein. Tanto Blair como el mandatario estadounidense, George W. Bush, lanzaron la guerra con el argumento de que Saddam posee armas químicas y nucleares que hasta ahora nadie ha visto.
También un soldado estadounidense resultó herido ayer, en un tiroteo en un bloqueo de carreteras en Ramadi, en el oeste de Irak. Tres iraquíes murieron y otros dos resultaron heridos. Testigos informaron de otros tres iraquíes abatidos por los soldados estadounidenses tras el ataque. En Ramadi, no muy lejos de Falluja, desconocidos atacaron el lunes por la noche a soldados estadounidenses con dos lanzagranadas. Nadie resultó herido. Al buscar a los atacantes, los soldados mataron a un hombre de 30 años en su casa. Mientras, los estadounidenses intensificaron sus patrullas en todo el país.
Sabotaje
Una explosión se registró ayer en un oleoducto en la región de Barwanah, 250 kilómetros al noroeste de Bagdad. Imágenes de la televisión Al Jazira mostraron grandes cantidades de petróleo esparcido en los palmerales y las granjas, pero no se veía ni fuego ni humo en el lugar del siniestro. Varios oleoductos y un gasoducto fueron dañados por explosiones en tres ocasiones durante los últimos quince días, en actos de sabotaje. Estas instalaciones son vitales para Estados Unidos, en su afán por reanudar las exportaciones de crudo iraquí. (Télam-SNI)
La muerte de los soldados británicos se produjo en dos ataques registrados a unos 200 kilómetros al noroeste de Basora, la gran ciudad del sur de Irak bajo control británico desde el fin de la guerra. Un helicóptero Chinook convocado en ayuda también fue intensamente tiroteado.
Desde la caída de Irak, las tropas británicas no habían sido blanco de mayores agresiones hasta ayer, a diferencia de las fuerzas estadounidenses, que sufrieron numerosas bajas en una serie de ataques. Las bajas británicas incrementaron la presión sobre el gobierno del primer ministro Tony Blair, por haber enviado tropas a una guerra que hasta ahora no ha sido debidamente justificada por Gran Bretaña y EE.UU., principales propulsores de la caída del régimen de Saddam Hussein. Tanto Blair como el mandatario estadounidense, George W. Bush, lanzaron la guerra con el argumento de que Saddam posee armas químicas y nucleares que hasta ahora nadie ha visto.
También un soldado estadounidense resultó herido ayer, en un tiroteo en un bloqueo de carreteras en Ramadi, en el oeste de Irak. Tres iraquíes murieron y otros dos resultaron heridos. Testigos informaron de otros tres iraquíes abatidos por los soldados estadounidenses tras el ataque. En Ramadi, no muy lejos de Falluja, desconocidos atacaron el lunes por la noche a soldados estadounidenses con dos lanzagranadas. Nadie resultó herido. Al buscar a los atacantes, los soldados mataron a un hombre de 30 años en su casa. Mientras, los estadounidenses intensificaron sus patrullas en todo el país.
Sabotaje
Una explosión se registró ayer en un oleoducto en la región de Barwanah, 250 kilómetros al noroeste de Bagdad. Imágenes de la televisión Al Jazira mostraron grandes cantidades de petróleo esparcido en los palmerales y las granjas, pero no se veía ni fuego ni humo en el lugar del siniestro. Varios oleoductos y un gasoducto fueron dañados por explosiones en tres ocasiones durante los últimos quince días, en actos de sabotaje. Estas instalaciones son vitales para Estados Unidos, en su afán por reanudar las exportaciones de crudo iraquí. (Télam-SNI)







