22 Junio 2003 Seguir en 
JERUSALEN.- Tropas israelíes mataron ayer en Hebrón al jefe de Hamas en esta ciudad cisjordana. Soldados especiales israelíes dispararon contra el automóvil en el que viajaba Abdullah Kawasme, un líder del grupo islámico palestino buscado por el gobierno de Ariel Sharon. Según Radio Israel, los soldados intentaban arrestar a Kawasme, pero este se resistió a tiros y murió en un intercambio de disparos.
Kawasme sería el organizador de una serie de atentados suicidas contra civiles israelíes, entre ellos un ataque con bomba ocurrido la semana pasada en Jerusalén, que causó la muerte a 17 personas en el interior de un ómnibus. Este hecho desencadenó una oleada de ataques israelíes luego de que Sharon declaró la guerra abierta contra la organización radical palestina.
Sharon toma la iniciativa
Israel presionó ayer a los palestinos para que mantengan bajo control a los extremistas islámicos opuestos a las conversaciones de paz, y a la vez prometió seguir con su política de asesinatos selectivos en Cisjordania y en la Franja de Gaza. Un día antes, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, calificó a Hamas de "enemigo de la paz" durante una visita a la región para reducir las tensiones y pedir que se emprenda una acción urgente para impulsar un atribulado plan de paz.
Powell no logró avances en este sentido. Sólo presionó a ambas partes para que cumplan los compromisos declarados el 4 de junio en la cumbre de Jordania con el presidente de EE.UU., George W. Bush.
"Bombas de relojería"
Israel concedió a los palestinos tres semanas para organizar sus fuerzas a fin de acabar con los grupos extremistas, dijo un vocero de Sharon. Durante este período las fuerzas israelíes permanecerán mayoritariamente en calma, añadió la fuente, aunque explicó que no habrá inmunidad para "bombas de relojería", como Israel llama a los militantes palestinos dispuestos a inmolarse en ataques suicidas.
La ronda de conversaciones que Powell mantuvo el viernes con Sharon y con el primer ministro palestino, Mahmud Abbas, para tratar de salvar un plan de paz respaldado por EE.UU., coincidió con una emboscada de palestinos armados en Cisjordania, en la que murió un israelí y otros tres resultaron heridos. El ala militar de Hamas reivindicó el ataque. Dos de los heridos eran ancianos estadounidenses que visitaban a sus familiares. (Reuter)
Kawasme sería el organizador de una serie de atentados suicidas contra civiles israelíes, entre ellos un ataque con bomba ocurrido la semana pasada en Jerusalén, que causó la muerte a 17 personas en el interior de un ómnibus. Este hecho desencadenó una oleada de ataques israelíes luego de que Sharon declaró la guerra abierta contra la organización radical palestina.
Sharon toma la iniciativa
Israel presionó ayer a los palestinos para que mantengan bajo control a los extremistas islámicos opuestos a las conversaciones de paz, y a la vez prometió seguir con su política de asesinatos selectivos en Cisjordania y en la Franja de Gaza. Un día antes, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, calificó a Hamas de "enemigo de la paz" durante una visita a la región para reducir las tensiones y pedir que se emprenda una acción urgente para impulsar un atribulado plan de paz.
Powell no logró avances en este sentido. Sólo presionó a ambas partes para que cumplan los compromisos declarados el 4 de junio en la cumbre de Jordania con el presidente de EE.UU., George W. Bush.
"Bombas de relojería"
Israel concedió a los palestinos tres semanas para organizar sus fuerzas a fin de acabar con los grupos extremistas, dijo un vocero de Sharon. Durante este período las fuerzas israelíes permanecerán mayoritariamente en calma, añadió la fuente, aunque explicó que no habrá inmunidad para "bombas de relojería", como Israel llama a los militantes palestinos dispuestos a inmolarse en ataques suicidas.
La ronda de conversaciones que Powell mantuvo el viernes con Sharon y con el primer ministro palestino, Mahmud Abbas, para tratar de salvar un plan de paz respaldado por EE.UU., coincidió con una emboscada de palestinos armados en Cisjordania, en la que murió un israelí y otros tres resultaron heridos. El ala militar de Hamas reivindicó el ataque. Dos de los heridos eran ancianos estadounidenses que visitaban a sus familiares. (Reuter)







