21 Junio 2003 Seguir en 
WASHINGTON.- La relación de Estados Unidos con el gigante sudamericano es "vital, importante y creciente", declaró el presidente de EE.UU., George W. Bush, quien recibió ayer en la Casa Blanca a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Bush y Lula, de diferentes concepciones ideológicas, intercambiaron elogios, sonrisas, apretones de manos y palmadas en la espalda en el Salón Oval, al iniciar la cumbre presidencial que precedió a una reunión a puertas cerradas de ministros de ambos países.
"Brasil es una parte increíblemente importante de una pacífica y próspera Norte y Sudamérica", dijo Bush. Por su parte, Lula, un ex obrero y dirigente socialista, dijo que la relación entre Brasil y EE.UU. "va a sorprender al mundo", y se declaró convencido de que el vínculo puede solidificarse sobre la base de la sinceridad y la confianza mutua de sus líderes. Bush admitió que el presidente brasileño lo dejó "muy impresionado" y elogió su "gran corazón" y su capacidad para trabajar "conjuntamente con el gobierno y con el pueblo de Brasil por la prosperidad, contra la pobreza y contra el hambre".
La Casa Blanca quiere que Brasil tenga una influencia estabilizadora en América Latina. La región padeció una recesión el año pasado y hubo problemas políticos en países clave como Argentina y Venezuela. En el pasado, la Casa Blanca organizó cumbres ministeriales con sus socios comerciales más cercanos: Canadá, México y la Unión Europea. (DPA/Reuter)
"Brasil es una parte increíblemente importante de una pacífica y próspera Norte y Sudamérica", dijo Bush. Por su parte, Lula, un ex obrero y dirigente socialista, dijo que la relación entre Brasil y EE.UU. "va a sorprender al mundo", y se declaró convencido de que el vínculo puede solidificarse sobre la base de la sinceridad y la confianza mutua de sus líderes. Bush admitió que el presidente brasileño lo dejó "muy impresionado" y elogió su "gran corazón" y su capacidad para trabajar "conjuntamente con el gobierno y con el pueblo de Brasil por la prosperidad, contra la pobreza y contra el hambre".
La Casa Blanca quiere que Brasil tenga una influencia estabilizadora en América Latina. La región padeció una recesión el año pasado y hubo problemas políticos en países clave como Argentina y Venezuela. En el pasado, la Casa Blanca organizó cumbres ministeriales con sus socios comerciales más cercanos: Canadá, México y la Unión Europea. (DPA/Reuter)







